Má Tierra.

Varios/Otros


El correr del tiempo y las experiencias personales, han hecho que todo cambiara en la vida de un hombre, que se ocultaba detrás de la ceguera de su corazón, en donde el amor que creía bueno, decía ser aquél que necesitaba desde sus faltas, y que se encontraban en la búsqueda de una caricia no culminada, cuando el amor bien concebido es aquél que no le pertenece a nadie y le pertenece a todos, un amor sincero y sin condiciones.

Este hombre empezó a comprender al Padre, aceptando la omnipotencia con que se manifiesta, siendo el amor soberano y digno ante tantas apariencias. Aceptando a la Madre y aceptando el vínculo que todos tienen con ella desde sus raíces, ayudándola a ver el madurar de hijos prodigiosos y fortaleciéndola en la búsqueda personal de una mayor claridad de vida, inserta en la magia femenina como aceptación de un todo del cual funcionamos como orden perfecto.

En este libro y ante los ojos del corazón y con la presencia de la familia Cósmica, este hombre sintió que el Padre, Madre y Hermanos, son testimonios puros de un resumen que delata la frialdad del ser humano ante la gran familia Universal, que como legado adiciona una propuesta que viene de todos los mundos, como parte de la majestuosidad de la presencia femenina, y de una mente que lleva el cetro del poder, El Padre, en donde se desarrollan sus hijos, como elementos de una ascensión inteligente determinada por los estados, con la capacidad de la comprensión Divina y el despertar en el amor sincero, y desapegado.

Muchas cosas pasan dentro y fuera nuestro, algunas casi desapercibidas por estar tan ocupados en dosificar egoísmos, que tienen que ver, con el capricho de no ver.

El Padre, La Madre y Los hermanos Mayores llegaron a las preguntas de este hombre, que como un niño delató su inmadurez, su amor desordenado, y su empeño por ayudar a quienes no pedían ayuda, y del cual comprendió que solo se da cuando se está madura su justa medida, y cuando se siente de corazón.

Los tormentos que padece el hombre arriba de su Madre la tierra, son provocados por sentimientos desordenados, y de culpas que se reflejan hacia otros como una expresión innata de la falta de conocimiento he incomprensión al que nos sometemos, purgando errores ajenos que faltan en los propios y aprendiendo sobre los desaciertos una dura lección y un nuevo principio de los estados que da a cada conciencia.

Este documento tiene sentimientos que promulga el hombre en querer ayudar desde su inmadurez, sabiendo que la pérdida de los sentidos lo hace a su falta de escrúpulos y su incomprensión a la vida. El Padre, es la conciencia, como una energía que asiste a todos y del cual todos toman cuando uno eleva sus pensamientos, La Madre es, parte de nosotros y la tierra que nos fecunda para crecer, como lo hace una madre humana desde su vientre, los hermanos cósmicos son todos aquellos que viven en un pensamiento infinito, que línea desde la exaltación y que privilegia a los puros, y se une a las grandes distancias que pone el hombre, y que apenas sutiles son para los que sienten esta maravillosa relación con El Todo que nos rodea.

Cada sensación que el autor trata de hacer sentir, tiene que ver en parte por experiencias vividas con los elementos de la tierra, que vivos en sus mundos se conectan en enlace ordenado para toda la evolución que vive en el Padre Madre creador.

¡VEAN...! ya llega el sol a las mareas, que se sumerge tibio en un corazón que pesa.

¡Vean...! como la luz del sol llega, petrificando energías, para ver nacer simientes, en Hijos Del Sol que crecen tempestuosos e inteligentes. ¡Vean...! ojos clamorosos que del corazón palpita, a los corazones que como puestos, la tierra tiene , en estas razas benditas.

¡Vean!, ¡por favor vean!, ¡escuchen con corazones abiertos!, no hablen con bocas que gritan, ¡sientan! Que todavía respira, esta tierra del alma, que es parte tuya y parte es de la mía.

¡Vean...! esta Má Tierra, que es la madre de todos, que sale desde la vida, para que resurjan en coro, grito de esperanza que clama al despertar.

¡Vean...!, que lindo es ver, con los ojos del corazón y amar sin mirar a quien, dar en profundo sentido que tiene la vida, sintiendo que soy, sintiéndote ser...


LA FAMILIA SUPERIOR

El Padre "como energía masculina" y dirigente de un sistema que vive con el amor, la dosificación y la comprensión de una Madre, que se une "como esencia femenina" expresando el cariño y un respeto sincero sobre la evolución de un hogar que se refleja en el universo como parte de un todo, para generar las familias y criar a sus hijos, desde un idilio perfecto y en la ilusión como creación de un pensamiento que prima en: "La Familia Cósmica" como un gran objetivo Divino.

-LA BÚSQUEDA del hombre-

- Señor, quería decirte que te extraño, que a cada paso he estado recibiendo frustraciones y reclamos, que no doy más en esta casería tonta y despiadada, que siempre te estén pateando del lado contrario; que la ira, el egoísmo y los malos tratos, sean permisivos y que de ellos sea uno el esclavo. ¡Ya señor!, ¡Basta!, te pido que detengas el mal que infringe mi ser, no quiero sentir más, ni pasar por un constante buscador de tesoros perdidos, ni de uniones de amor, que siempre terminan desatando iras, ¡basta Señor!, ¡basta!, detén la marcha implacable del mal que lo quiere todo absorber, y ser siempre esclavo señor, de los delirios, de espiritualidades ajenas, que condenan y condenan, y creen saber, por el solo placer de creer que así es, y no se domina todavía el estímulo, ni la energía que subyace en egoísmos que todavía, no se saben contener, basta de reconocimientos allanados en reconocimientos que pelados y enfermos mueren, en la sed de no hacer, de no producir hechos sanos, porque el que no hace es el
que malogra la verdad, y está siempre detrás como agazapado para matar al que trata de tratar.. porque el que no hace, nunca permite hacer.


EL SEÑOR. -¡Acaso el creer que se ha encontrado la verdad lo hace a uno más justo!, ¡que el andar prodigando lo que decimos de lo que no hacemos...!

Por eso "yo digo", aquél que sea justo pueda ver prodigada su justicia, y el necio prodigado su egoísmo. Porque lo dicho, dicho está, y no es más aquél que se digne de serlo, ni menos que aquél que no lo dice y es.

El Hombre- Señor, Señor...

Hay veces que medito y pienso... ¡qué hice! para merecer esto...¡quiero saber! que es lo que busco Señor que siempre me equivoco, o te parece poco el tener que encontrar, paredes que me detienen y no me dejan avanzar, perjuro y me desanimo, me arrodillo y me lastimo, me arrastro para saber más, y cuanto más se, Señor.., me vuelvo a encontrar, y cuando me encuentro me asusto, de tanta vanidad, que a veces enluto, para no poderte fallar, y sigo enjuiciándome, y me castigo de lo que tengo todavía que matar..., los egos asumidos que empiezan a aflorar, aunque sabes Señor !que no me permito!, que soy así en mi forma locuaz de encarar la vida, de querer ser libre en mis expresiones y trato Señor, trato... que los egos no despierten en mí, y entro en los demás a veces con egos, que faltan sanar, cuando veo a mi pobre hermano distraído, entro y me involucro y vuelvo a fallar.

EL SEÑOR. - Todos tenemos una razón de vivir y una forma de padecer, somos el producto de nuestros pensamientos y mientras tanto, seremos lo que por amor representemos hacia la humanidad.

Nada está tirado, todo es un orden, y sobre ese orden mecemos nuestras más acertadas o equivocadas razones.

El Hombre - Camino Señor entre las penumbras de la vida, entre la gente que va y viene, sin saber donde, y a veces, o casi todas las veces Señor, no me hallo, que está pasando en mí, Señor, que camino entre planos, como buscando respuestas...me enseñaste a buscar dentro y a veces, caigo fuera, ¿soy Señor?, ¿soy, apenas un pasajero de esta vida expuesta? Que no logro encontrarme, luego de tener las alas abiertas, y la enseñanza que me diste de amar y comprender, ¡y después qué, Señor!, si vivo desempleado en este camino que iniciaste dentro mío para amar a los demás, esperando que llames a mi puerta, para dar, solo para dar. Olvidándome de lo que fui, para hoy ser, y nacer en Tí, para que me hagas recordar, cada día, Tu presencia.

EL SEÑOR. Todo lo que hagas y digas será bajo tu compromiso, y si lo asumes, tendrás lo que debes en tu camino, hacia la condición que has elegido, nada de lo que se te ha dado tiene que ver con lo que has merecido, sino
que podrás ver realizada tu búsqueda.

Siente y sigue creciendo, pues mañana será el despertar a una vida más plena.

Todo lo que has hecho lo has dado, y lo seguirás dando, pues así es, cuanto uno más da, más será lo que reciba,

Pues el corazón se agiganta para recibir,

Y se prepara para dar cuando ha llegado el momento justo.

El Hombre. - Antes de irme quisiera decirte que... aunque sé que siempre estás, me falta lo principal Señor, entender, que es lo que está pasando a mí alrededor, aunque lo entiendo... casi, aunque todo este mal para mi y siendo un ser humano simple, Señor, creo en tu verdad, y tu verdad Señor no está mal, es mi verdad, que clama: ¡hasta cuando! como hacer para conectarme a tu sol, para que ilumines tanta densidad... siento frío, nostalgia, tristeza... ¡que es lo que me está pasando Señor!, que quiero asumir el rol que me atormenta y no saber como, sabiendo que estoy vivo, para hacer lo que tu me pidas, y rehacer la paz que me ha faltado, el equilibrio que persigo, para matar el hambre de mi hermano, con el pan del amor, que a veces siento perdido, sin tener mas respuestas que el dolor, perdiendo tiempos en insanos juicios, y hablar por no hacer a la verdad que persigo, siendo justo, mendigando el pan que doy y que no queda para dar, porque caigo y caigo, en esa vanidad. ¡Espero! ¡espero Señor, espero!, pero hay veces que la vida nos juega amargamente de tanto esperar, y te sumerge, y hay veces que no encuentras el punto, y como si esto fuera el asunto, solo quería decir, que a veces Señor, quiero estar solo...y partir, partir...

EL SEÑOR. - "Que fácil sería"... ni siquiera te defiendes, es este el resultado de tus inquietudes, no es acaso que solo lamentas tu ego "al repetirme" tantas veces. Y cuando estás bien te olvidas de lo que dices, y no te acuerdas ni del quien eres. Es fácil decir compromiso, cuando uno habla con la boca llena, pues lo que habla no es el verdadero espíritu, sino una mente que adolece sus condenas, que han hecho de toda una vida, de permisivas bajezas, ¡ y hoy pagas! culpas, que no son ajenas, pues fuiste el resultado de lo que recolectaste, y es esta tu propia cadena. No juzgues lo Divino, pues está en Dios que no debes juzgar, parte de su propia naturaleza.

El hombre - Quisiera hablarte más cerca, y que sepas, que realmente valoro lo que Eres...no, no son palabras ni juegos de cartas, que solo uso cuando me enojo conmigo mismo, son secuelas de lo que queda, Señor, ¡tu entiendes! aunque me sumerja, en letrinas de lodo, para salir manchado con el barro pegado a mi cara, por ira de otros...seguiré luchando, para tratar de dar amor Señor, amor... que hay veces imploro, y que nos sobre Señor, te pido a ti una tina llena, un mar de amor, para que darlo pueda, porque se que sobras y rebalsas y que nunca gastas, para saciar la sed de otros, viendo a la gente que sin razón pelea, por ese amor que llueve por donde quiera, y que todos toman, perdiéndolo sin razón, haciendo fronteras, vendiendo tierras que te pertenecen, buscando glorias en sus prendas, en busca de poder, en la escena que da la vida, para que aprendan y aprendan, creyendo que ganan, encontrando el vano abrigo de sus miserias, que creen ver.


MENSAJE

Puedes tener todo lo que deseas, pero solo debes pensar en no poseer nada, pues mira que simple se ve la rosa en el jardín, y que natural un limonero con su fruto, solo trae algo de sí, que viene fuera de él.

El hombre - Pero hasta cuando Señor se fermenta la leche, para que este queso bendito, que se humedece con el pesar de los ritos, que los humanos enverdecen, de musgos malditos, de tantas calumnias, injurias, que cuecen, y lastiman; envilecen, perdiendo frutos que se tiran, por la sobra de su abuso, ¡que pasa Señor!, por que tantos delirios de la gente, ¡que pasa Señor! cual es el cambio esperado, ¡éste!. Fíjate allí Señor, en el desaliento que esto produce, el terror, que ríe con maléfico poder, que se enciende, con rojos ojos de maldad, que perturban a los que piden paz, que hacen daño, que no les importa, así fuesen niños que lloran y lloran, clamando ¡justicia!... ¡a ti te importa Señor!, ¡no es verdad! claro que sí, ¡no!...es que... no se ya en que creer,

EL SEÑOR. El dueño del mundo no permite que salgan fácilmente de lo que el hombre ha creado desde sus miserias, y son ustedes que se toman de las miserias que promulgaron durante décadas, y así y todo, no comprenden en experimentar el cambio, siendo más benévolos con
aquellos que deshonran, y menos con aquellos que sirven, pues cada deshonra en que caigan, tiene que ver con lo que busquen, pues nadie cae, si no es por un interés diferente al de la voluntad Divina.

El hombre. - Será que quiero parar de pensar, de vivir, de luchar. Perdona señor, nuevamente... sentí dudar, es que a tientas quisiera verte y no puedo, es que... ¡he perdido la fe!, es que muero, para volver a morir, y morir para poder nacer. Somos, Señor, acaso máquinas, que se manipulan a lo que da el placer, sin tener limites que nos detengan. Como la mente que padece y padece por el solo placer de padecer, somos cuerpos, tan solo que caminan sin tener a donde ir, que viajan tan solo porque sí, como simple materia biológica, o máquinas que mutilan pensamientos, ¿qué somos Señor?, ¿para qué sirve todo esto...?. ¿Como funciona la vida, dentro de tu verdad...?

EL SEÑOR. Pide y se concederá, siempre y cuando sea este un pedido del corazón.

*
Escucha hijo de la luz, tienes en ti la verdad, donde quiera que estés, allí brillarás, tan solo con la fuerza que te da la fe, con tu voluntad, que es también Mi voluntad. Con pensamientos que van más allá de lo burdo y de lo insano.

Escucha hijo del Padre que te dio la vida, siente la paz en ti, pues ha llegado la hora que mueras, para poder vivir, pues el que no muere, no vive.

Trata de no pensar en mente materia, pues es lo que te sujeta, lo que te hace permeable, a la falta, que el hombre ha hecho de la carne un despojo de sus miserias.

¡Manifiéstate!, concédete el lugar para que la verdad haga de ti un ser dispuesto, y yo te entregaré el papel, para que seas quien debas ser, para actuar por sobre el nivel, y verás.

Estos son los tiempos en el que los hombres podrán verse a si mismos, pues los ojos del corazón serán abiertos, así podrán ver lo que cada uno edificó para si mismo.

Esta es la vida de las oportunidades, en la que debes aprender a ver las cosas, más allá de la visión que te ha entregado el Todo, pero tan solo la usarás para que puedas distinguir la verdad del engaño.

Pasa en las personas hoy, como una muestra, de lo que está ya pasando dentro de los cambios previstos, pues es la hora, y habrá una distinción entre aquellos que mueren en el desánimo, y una muestra de fe, en los que creyeron en mí.

Fíjate en los niños, los niños no mueren, sino por una verdad, la razón para que se muestre el mandato Divino de la justicia y lo que cada uno pueda hacer de ella, con el poder que se les ha entregado y que no han sabido utilizar.

Cada uno es responsable de lo que pasa sobre la tierra, y con el mismo castigo que infringe, será castigado. Porque es aquél responsable de lo que tiene y debe cuidar, porque nadie le ha dicho al hombre, que lo que tiene que cuidar lo esté tirando como leña, para que aclimate su maldad en odios, y que solo guarden egoístamente para sí lo que se corroe con el tiempo. Por ello no den a los necios, lo que los necios no comprenden, ni a los que dicen soy, les crean, pues ellos solo quieren pasar por sobre las pruebas; los reconoceréis por su forma fingida de actuar ante la vida. Aquél que está en Mí, no tendrá temor, y Yo en él estaré.

Te digo, que mientras más sea la pasión que domine al hombre, más será el egoísmo que lo haga presa de sí mismo, y su verdad solo será la verdad del hombre. No hay espiritualidad, si no hay comprensión de las cosas sagradas. Porque podemos decir que se es, y dar en creencia una justa limosna, y maldecir el haberla perdido.

Nada sin duda el hombre dejará de interpretar, hasta aquél que no tenga compasión por la vida, así, llegará el momento que tenga que aceptarme, pues todo está dado en su justa medida y en un orden perfecto. Por ello el que toma el camino de adelante, deberá ir mostrando el camino a los demás, más si se pierde, hará perder al resto y él también se ha de perder. "Yo digo", dadle el camino al que ya lo conoce, y porque ya lo ha recorrido, aunque también digo, ¡ten cuidado por donde pisas!, pues hay lugares que aunque se hayan visto, puede que cambien de follaje y caer en vacío.

No dudes nunca de Tu Señor, que siempre en ti está, pues tu en Mí.


Extracto de "Má Tierra"
UN GRITO DE ESPERANZA QUE LLAMA AL DESPERTAR DE SUS HIJOS
Mario Cannas

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