La Vida es Uno. II

Varios/Otros


La Vida es Uno. II

Juntos, Unidos y Divinos


Permitidme ahora, queridos amigo lectores, daros una visión ciertamente histórica pero sin embargo útil, para incitaros a declarar esta Unidad fundamental y esencial. Por eso voy a narraros, voy a contaros la historia de nuestra civilización, no a partir de su origen (lo que sería muy complejo, muy largo) sino simplemente a través de las decisiones y de los modos de funcionamiento que nosotros hemos decidido un día, al pasar bajo la superficie del globo, poner en marcha con el fin de encontrar nuestra Unidad. Esto ha pasado hace muchísimo tiempo: han sido 320 000 años. La primera decisión ha sido como pueblo delfinoide. Nosotros evolucionábamos en esta época estando como vosotros hoy: distanciados, separados, en la observación de esta división, ligada a la multiplicación de sus Unidades. Y en un momento dado hemos intentado, algunos individuos, simplemente algunos individuos (éramos muy pocos en relación a la totalidad de nuestra civilización) funcionar de manera unitaria. Hemos unido nuestros campos energéticos, nuestras conciencias, hemos unido nuestra intención de bien, en un primer momento, nuestra intención de Amor. Y en un momento dado hemos sincronizado y armonizado nuestras conciencias. Y en ese momento (marcado como momento único en nuestra historia de civilización, pero que pronto os va a llegar a vosotros, humanos) nosotros comprendimos, en ese momento de sintonización de nuestras conciencias que podíamos fusionar nuestra Unidad individual en una Unidad más grande. Y en un momento en que habíamos sincronizado de manera formal la Unidad de nuestras radiaciones, fuimos capaces de funcionar no ya en Unidades divididas y separadas sino como una súper Unidad. Y nos hemos dado cuenta, en este espacio de tiempo mágico que hemos vivido hace más de 320 000 años, que habíamos sido capaces de recrear esta Unidad con 24 personas, 24 entidades individuales, 24 delfinoides que, en un momento dado, se han reunido por fenómenos de sincronicidad, por fenómenos ciertamente queridos por otros planos.

A partir del momento en que hemos aceptado someter nuestra Unidad a una Unidad superior (que no era nada más que todas nuestras manifestaciones potenciales individuales) hemos comprendido, en ese momento bendecido por los universos, que podíamos funcionar sin perder nada de nuestra individualidad sino funcionar en sincronía, en sintonía. Y, a partir de ese momento, no hemos cesado de convencer a todo nuestro pueblo. Y esto se ha hecho por lo que vosotros llamaríais hoy, resonancias de campos, las resonancias mórficas. Fuimos muy contagiosos porque logramos a partir de ese momento, recrear una Unidad de naturaleza superior, donde la Unidad individual no se había perdido sino al contrario, enriquecido y multiplicado por la presencia de otros 23 porque no se trata de 24 con la potencia de 23. Habíamos pues sido capaces cada vez, de recrear núcleos de estructuras geodésicas que constituyen hoy, la base misma de nuestra civilización. Hemos creado esta supra-Unidad a través de la unificación de nuestras mentes y no la unificación de nuestros cuerpos. A través de la unificación de nuestras conciencias, la unificación de nuestras almas, hacia una intención común de manifestar la Unidad a un grado superior, manifestar la Unidad a un grado de coherencia, no de las estructuras, sino de coherencia de evolución, de coherencia de retorno a la Unidad.

Así hemos comprendido en ese momento que podíamos vivir, a condición de guardar esta intención pura, porque a partir del momento en que nosotros hubimos establecido estos planos de comunicación de los 24 delfinoides para reunirse en una supra-Unidad, hemos sido capaces de funcionar de manera colectiva en Unidad. No ha habido pérdida de la individualidad sino del individualismo. Esto es muy diferente, porque nos hacemos conscientes, en nuestra célula geodésica de 24 almas, de 24 conciencias de un campo unificado. Ese campo unificado tomaba conciencia de los 23 otros participantes y de todos los lazos que se establecían de uno al otro. Esto requiere en un primer momento, un periodo de aprendizaje, un periodo de comprensión de funcionamiento de leyes energéticas de las estructuras geodésicas. Nosotros lo hemos conseguido muy rápido. En ese momento, se ha hecho evidente que habiendo encontrado nuestro interior, no podíamos permanecer en el exterior de la vida, es decir en la superficie de este globo aunque estuviéramos en los elementos agua y aire. Nosotros hemos podido emigrar de manera consciente y voluntaria, hacia nuestro interior lo que nos hace pasar naturalmente hacia las esclusas de transición, hacia las puertas de la Intra-Tierra. Nosotros hemos pasado a la dimensión interior y sagrada de vuestro planeta. Y estamos aquí ahora desde hace 320 000 años. Desde hace 320 000 años, nosotros somos los garantes de la evolución hacia la sacralidad del planeta. Así, hemos desvelado con el paso de los ciclos evolutivos, la humanidad, y a partir de este periodo de 320 000 años hemos vivido ya 6. Seis ciclos de más de 50 000 años en los que cada vez hemos asegurado la transición, la transmigración y la transmutación de almas que estaban preparadas para hacer el camino de pasaje de la 3ª a la 5ª dimensión.

Por eso nosotros somos vuestros guardianes. Nosotros somos los guardianes de la Tierra y somos los guardianes de la Unidad. Nosotros funcionamos de manera colectiva. "Nosotros" funcionamos aunque hoy yo me exprese en mi nombre, como individuo llamado Ramatan, pero evidentemente lo que yo digo, lo que yo escribo hoy se percibe de manera consciente por las otras 23 entidades que constituyen mi estructura geodésica. De igual forma comprenderéis, a medida que pasen los años, queridos lectores, que os corresponderá recrear estas estructuras de sintonía y de afinidad, no a través de cualquier fusión de los cuerpos (que solo es accesoria) sino a través de una Unidad de funcionamiento, una Unidad de conciencia, una Unidad de intención que os acercará los unos a los otros y os permitirá encontraros en esta Unidad fundamental de estructura de 24. Solamente a partir del momento en que hayáis recreado esta estructura auténtica de 24 lados, de 24 Unidades, vuestro ADN podrá al fin transformarse y acceder totalmente a su dimensión espiritual que corresponde a 6 desdoblamientos sucesivos, para finalizar en el ADN que al principio contenía 12 hebras. Vosotros estáis hoy en el estado último de la división donde el ADN no posee más que 2 hebras. Y después de esto solo puede haber muerte o de nuevo, volver a ascender hacia fenómenos de síntesis del ADN mucho más complejos.

He aquí amigos lectores, lo que os corresponde realizar hoy. Os conviene primero afirmar esta Unidad. Vuelvo sobre esto porque la mente no podrá dividiros en relación a esta afirmación, porque las emociones no podrán aparecer a través de esta afirmación de la Unidad. Y a medida que os establezcáis en esta Unidad, se hará cada vez más fácil encontrar otras Unidades, por resonancia, por simpatía, por resonancia de los campos mórficos, evidentemente como fue para nosotros. Y poco a poco, construiréis las estructuras, las estructuras de coherencia de las almas, estructura de coherencia de los Espíritus que serán agrupados por 24. Cuando la primera célula de 24 Unidades indivisas sea realizada en vuestro planeta, en vuestro mundo de superficie, en ese momento, nosotros podremos construir y acceder cada vez más y más rápido a un fenómeno que muchos autores han descrito y que vosotros habéis llamado "la ascensión". La ascensión no es más que un fenómeno de elevación y de aligeramiento de la pesadez vuestra, desde hace tanto tiempo.

Hoy, por el movimiento de los planetas y reajuste de las rejillas magnéticas planetarias y solares, el ciclo de 52 000 años termina. Y como todo ciclo que acaba debe acompañarse de un movimiento de reversión. Vuestra reversión va a consistir (después de haber aceptado ser hijo del Uno y por lo tanto de ser esta Unidad Divina indivisa) ser capaz, a través de la Unidad que sois, de conectar a otros 23 y formar una supra-Unidad. En ese momento, accederéis a lo que se llama supra-mental. Accederéis a lo que se llama la telepatía. Accederéis a lo que se llama la resonancia de simpatía de los universos iluminados que os permitirán regenerar vuestra propia luz y haceros vosotros mismos, esta luz y la comprensión de todas las otras leyes fundamentales del universo os aparecerán como evidentes porque, en ese momento, no tendréis que hacer intervenir vuestra mente sino simplemente, ser esas leyes del universo. Pero la primera etapa fundamental, antes de cualquier avance posible, antes de cualquier trabajo posible es comprender, aceptar, afirmar, imponer esta Unidad.

No se puede imponer el Amor. No se pueden imponer las opiniones. Pero se puede imponer a sí mismo ser Unidad, afirmar la Unidad, porque cuando vosotros estáis en ese estado de alineamiento, vais a ser capaces de hacer resonar lo que se acerca a esta frecuencia particular que es la frecuencia de la Unidad. Cuando vais a estar en afinidad de resonancia con vuestra propia Unidad, vais a sintonizar a aquellos que han llegado al mismo estado que vosotros. Y cuando recreéis de manera no voluntaria la primera célula de 24 Unidades indivisas, vais a poder (en ese momento, y solamente en ese momento) comenzar a iluminar y a comprender las otras leyes del universo que seguirán, querido amigo lector, en los otros capítulos que vienen a continuación. Cierto, como decía, no es cuestión de técnicas, de realineamiento, de centrarse para encontrar la Unidad. Conviene ser ese Yo Soy Uno y, para esto, nada más que llevar la conciencia. La mente (recordadlo que ha sido el principal obstáculo pero también la herramienta de evolución desde hace 50 000 años) debe permitiros ahora superar, con esta afirmación, los estados emocionales que habéis creado desde hace 50 000 años. Ese cuerpo emocional (que os ha permitido al menos, descubrir la belleza exterior pero también las ruinas exteriores) debe ser transcendido en la afirmación Yo Soy Uno, I Am, Ehieh.

No hay lugar para la emoción porque esta afirmación os establece en el instante, en la exactitud del instante y el instante os hace escapar de la emoción, que no es más que la proyección de un recuerdo del pasado o la anticipación de la proyección en el fututo de un miedo inexistente sin soporte. La emoción os saca del instante. Ahora, cuando afirmáis el Yo Soy, estáis en el instante, estáis en la Unidad del instante y de la Unidad del instante. En ese momento no puede haber ni intervención de la mente, ni intervención de lo emocional, ni juicio, ni distancia, sino que pasáis realmente al mundo de la híper-sincronicidad y al mundo que se llama de la Fluidez de la Unidad. En la Fluidez de la Unidad no hay lugar para otra cosa que la Unidad que sois vosotros. No hay lugar, a medida que se establece ese estado, para las proyecciones o los miedos. No hay lugar para las carencias. No hay lugar para la cólera. No hay lugar para el placer. No hay lugar para la tristeza. No hay lugar para el miedo. Solo hay lugar para lo que sois vosotros. Por eso, os animo a afirmar ya a reafirmar a cada respiración que os anime vuestra Unidad. Vosotros sois hijos del Uno, hijos de la Ley del Uno. Y sois Uno porque la vida es Uno. He hablado.


Ejercicio práctico: Yo Soy Uno

¿Cómo establecer esta certeza y esta verdad que es: Yo Soy Uno?

Pues bien como decía anteriormente, esto es, antes de nada, una afirmación consciente (en voz alta o sin lenguaje) pero es una afirmación en tu conciencia. Así desde tu despertar te conviene afirmar esta realidad, esta verdad última: Yo Soy Uno. Y por la noche en el momento de ir a dormir conviene repetir: Yo Soy Uno.

Paralelamente a esta afirmación consciente conviene también, para afirmar esta Unidad, ligarte a tu Fuente. Y para esto yo te propongo algo muy simple que puedes pensar, imaginar o visualizar o simplemente conceptualizar.

Te basta para esto, afirmando esta frase (Yo Soy Uno) imaginar, visualizar o conceptualizar un cristal muy luminoso, un cristal de roca que está situado a un metro por encima de tu cabeza llevar tu conciencia arriba afirmando Yo Soy Uno. Y repetir el mismo proceso a un metro por debajo de cada uno de tus pies: imaginar que se encuentra un cristal muy luminoso (pié derecho y después pié izquierdo) y afirmar Yo Soy Uno, imaginando y visualizando ese cristal a un metro por debajo de tu pie derecho y después a un metro por debajo de tu pie izquierdo. Así pues, tú estás ligado a 3 puntos, a tres cristales Fuente a un metro por encima de tu cabeza a un metro bajo cada pie.

Después de haber afirmado 3 veces "Yo Soy Uno" conviene focalizarte y llevar tu conciencia totalmente al centro de tu ser, en medio del pecho, en el corazón espiritual y ahí afirmar "Yo Soy Uno".

Tú quedarás sorprendido, amigo lector, al constatar muy rápidamente que tú sientes los puntos de vibración, no en tu cuerpo, no en tu huevo etérico, en tu aura etérica o en tu huevo astral, sino en esos puntos de vibración situados a un metro por encima y por debajo de ti. Y que a partir del momento en que esos puntos de vibraciones empiezan a percibirse, activan el punto en el centro de tu ser sobre el que tú has llevado tu conciencia.

En una primera etapa, yo te sugiero, amigo lector, no preocuparte con esta técnica, sino simplemente afirmar desde tu despertar "Yo Soy Uno", de igual forma afirmar por la noche en el momento de dormirte "Yo Soy Uno". Y al cabo de cierto tiempo, que será variable según tu sentir, tu propio modo de funcionamiento y tus propias transformaciones que no tardarás en constatar, comienza la focalización de conciencia a un metro por encima de la cabeza afirmando "Yo Soy Uno". Y en una tercera etapa llevar tu focalización al mismo tiempo encima de la cabeza y a ese punto debajo del pie derecho. Y en una cuarta etapa, llevar la focalización de conciencia a la vez por encima de la cabeza, por debajo del pie derecho, por debajo del pie izquierdo. Y al fin, en una quinta y última etapa, afirmar este mismo vínculo en el centro Fuente, en el corazón de tu ser espiritual, en medio de tu pecho. En ese momento, te harás apto para comprender y vivir las otras dimensiones del corazón.




Extracto de "HUMANIDAD EN DEVENIR".

OD ER IM IS AL Las 5 claves Metatrónicas
Ki-Ris-Ti, Is-Is, IM, AL La Tri-Unidad (Cristo-María-Miguel)
Visión, Mas allá del Bien y del Mal, Claridad, Precisión, Profundidad, Unidad. Las 7 claves restantes
Humildad, Simplicidad, Atención, Intención, Aquí y Ahora, Etica e Integridad. Abandono a la Luz.
sábado 22 de octubre de 2011
Traducción de Humanité en Devenir Autres Dimensions
HUMANITÉ EN DEVENIR
HUMANIDAD EN DEVENIR
Mensajes de la Intra-tierra
Dedicados a Orionis, a la Orden de Melquizedec
Para la Luminiscencia del Ser.


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