La Tierra es un electroimán.

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La Tierra no es un imán como siempre se ha creído. La Tierra es un electroimán ya que existe fricción entre las varias capas de moléculas gaseosas más densas las cercanas, y menos densas las lejanas. Todas, relativamente arrastradas por la rotación del globo, pero con un efecto de fricción debido al momento angular proporcionado y proporcional al cuadrado de la distancia que las separa.

La polarización, por un fenómeno de refracción luminosa, produce el movimiento de rotación, ya que la luz es portadora de partículas fotoiónicas de hélice levogiratoria, que al polarizarse se vuelven dextrogiratorias produciendo el impulso fotomotor. Toda manifestación energética se sintetiza por emisiones intermitentes, algo así, como lo que llaman “cuantos de energía”, pero la presencia de la luz es el factor determinante en su laboratorio Tierra y lo que ustedes llaman Constante de Planck. La rotación del globo terráqueo adquiere determinada uniformidad en sus movimientos, muchos de ellos dependientes del Efecto Coriolis, por eso, gran parte del globo Tierra posee aguas, ya que los líquidos poseen esa facultad que en cibernética llaman Memoria y por lo tanto son factores gananciales de estabilidad dinámica.

La Luna es un elemento coactor, absorbente de las deformaciones magnéticas, mal llamadas mareas. Estas deformaciones magnéticas son propias de la dinámica de escape rotativo, muy lejos del hecho científicamente difundido en la Tierra de ser originadas por la atracción del Sol y de la Luna, y no son otra cosa que deformaciones gananciales, vectores de los parámetros magnéticos del electroimán Tierra. Por eso, la Tierra tiene su Luna lo que le confiere la estabilidad giroscópica indispensable, por ser ella elemento compensador y por lo tanto permanente en reacción con las emisiones in constantes de las radiaciones energéticas de la energía cuántica terrenal.

Un día se dijo que la clave de la naturaleza geocientífica en las grandes acumulaciones de materia, está representada por el planeta Saturno, el más grande isótopo de hidrógeno existente en el Sistema Solar, en el cual están representados fenómenos 1ectrostáticos en el isomorfismo de un inductor inducido contrariamente al sistema corriente. El eje tangencial arrotor de Saturno corresponde al del hidrógeno y el peso de ese rotor es de 1 ?³³/1 .840, ecuación del relativismo núcleo-electrón

Los rayos cósmicos son producidos por el isomorfismo de los quasares, ya que la luz desaparece en el centripetismo logarítmico de sus espirales absorbentes, lo que sería posible, si no fuese contrario a la Ley Cósmica de que nada puede desaparecer totalmente, ya que siempre en el caso de mutaciones o transformaciones, únicas expresiones que pueden en tenderse con la desaparición, siempre algo permanece de la forma precedente, así que de transformarse la luz en “no luz” en la absorción de los quasares (y como además, a toda acción responde una reacción) desde ellos salen esos impulsos fotónicos que llaman rayos cósmicos y que las naves del espacio aprovechan absorbiéndolos y volviéndolos a transfor mar en su propia síntesis, en energía fotoimpulsora.



Extracto de:
SAO ME HA DICHO…
Coloquio Con Un Ser De Las Estrellas
FUNDACION SAO A.C.

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