La dulce delicia de la destrucción.

Varios/Otros


Este es un tema extraño del que no solemos hablar directamente porque, en primer lugar, no lo entendemos, y, en segundo lugar, nos asusta. Este es el tema de la destrucción. ¿Está bien destruir? ¿Está bien disfrutarlo? Bueno, todo lo que tenemos que hacer es ver a los niños en la playa o en los areneros de las plazas destruir totalmente sus castillos de arena para comprender que está en nuestra naturaleza destruir y que sí, puede ser divertido. Es enorme la venta de entradas para películas en las que ciudades enteras son destruídas, autos y camiones son destrozados, barcos y aviones explotan, etc. A algunas personas les encanta ir al basural y arrojar sus cosas viejas desde una cornisa rompiéndolas hasta hacerlas trizas. La destrucción, por supuesto, también tiene un rostro trágico y cuando involucra la pérdida de vidas nos horrorizamos. Aquí vamos a profundizar un poco más en este tema para entenderlo mejor.

La destrucción para nosotros, los humanos, a menudo es simbólica y, como gran parte de la destrucción en las películas está generada por computadora, la gente puede disfrutar de la destrucción en la pantalla sin sentirse culpable o malo de participar en una destrucción real. Las personas tienen la necesidad de destruir aspectos de sus vidas que están desactualizados o que han dejado atrás. Algunas personas realmente disfrutan quemando sus ropas viejas, destruyendo sus papeles viejos y cosas similares. Les gusta la finalidad de la destrucción. "Voy a destrozar esta vieja computadora, así no puedo quedármela con la esperanza de arreglarla algún día. Ahora está destruida y nunca más tengo que preocuparme por eso".

En muchos aspectos, estas son expresiones de destrucción saludables porque nos liberan o al menos nos ayudan a sentirnos libres. Sin embargo, existen otros niveles de destrucción en los que nos involucramos que no son saludables ni son totalmente negativos. Los humanos a menudo destruimos lo que tememos o las cosas que nos hacen sentir incómodos. Quizás hayas llevado un zapato hasta una araña o una cucaracha para asegurarte de que estaba bien muerta, para no volver a asustarte o volverte loco. Muchas veces sentí la plena satisfacción de aplastar a un mosquito que me estaba picando o zumbando a mi alrededor dentro de mi tienda de campaña, esperando para chuparme la sangre. Del mismo modo, es satisfactorio aplastar a una mosca gorda que ha estado aterrizando sobre toda la comida en un picnic o volviéndome loco con su zumbido alrededor de mi cabeza en un día caluroso mientras estoy tratando de concentrarme.

Sentí una gran satisfacción al atrapar a la rata que causó daños por U$S 2000 en el cableado eléctrico del motor de mi camión. La destrucción y la muerte son definitivas y aliviantes, aunque estas criaturas son pequeños fragmentos sorprendentes de la ingeniería de la naturaleza y en realidad disfrutaban de sus breves vidas. No puedo decir que estoy orgulloso de haberme sentido de esta manera, pero es verdad de todos modos. Típicamente no suelo disfrutar matando cosas, pero he despachado cientos de ratones, ratas y polillas sin sentirme mal después de que destruyeron una gran cantidad de mis suéteres, mantas, calcetines y suministros de alimentos favoritos en mi hogar y en mi tierra. Algunos de estos fueron tesoros de mis viajes y nunca tuve la oportunidad de usarlos antes de que fueran atacados por los llamados “bichos”.

Sin embargo, todos sabemos que la destrucción tiene un lado más oscuro que a menudo no es neutral ni saludable de ninguna manera. Nosotros, los humanos, a menudo somos increíblemente buenos para destruir deliberadamente las relaciones con otras personas porque en el fondo tememos la intimidad o la posibilidad de que alguien se acerque demasiado. Susan (no es su nombre real) era una de mis clientas que se quejaba de que no podía mantener una relación. Después de conocerla y ayudarla a mirar esto muy de cerca, se hizo evidente que ella era una destructora de relaciones profesional. No había nada malo con los chicos con los que salía. De hecho, atraía a algunos hombres realmente buenos, considerados y conscientes, que eran bastante buenos con ella. Sin embargo, en cierto punto de la relación, cuando se estaba desarrollando la cercanía, encontraba formas de destruir la relación.

Ella se aseguraba de que no irían más lejos al separarlos por algún hecho leve o simplemente desapareciendo y no devolviéndoles las llamadas. ¿Cuántos de nosotros hemos hecho eso sin darnos cuenta exactamente por qué?

A medida que profundizamos y ella comenzó a ver el patrón, admitió que estaba profundamente asustada de la intimidad que se empezaba a desarrollar y de su posible pérdida de libertad. Ella desarrollaría estas pobres excusas como que él es demasiado joven o demasiado viejo, no gana suficiente dinero, trabaja demasiado, no es lo suficientemente alto, es algo bizco, es demasiado étnico, demasiado blanco, está empezando a perder cabello, y así sucesivamente. Ella vio que era una experta en descalificar a todos los hombres del planeta. Finalmente, vio que tenía miedo porque si los dejaba acercarse y ellos la rechazaban, se sentiría devastada, por lo que decidía rechazarlos primero.

Todos tenemos patrones inconscientes que controlan el comportamiento y, a menudo, crean eventos que llevan al sufrimiento y al descontento. Estos patrones disfuncionales tienden a dirigir el espectáculo hasta que los desmantelamos conscientemente. La falsa personalidad o ego siempre es responsable de crear estos patrones porque está constantemente tratando de crear las emociones dolorosas que le gusta consumir. La falsa personalidad prospera al crear dolor y crece más y más fuerte cuanto más comida tiene para comer, exactamente como un parásito. Así que organiza estos escenarios inculcando el miedo en la personalidad y luego crea comportamientos que buscan escapar del miedo y que buscan consuelo. Eso es lo que está detrás de los impulsos más destructivos. Encuentra un área de vulnerabilidad y comienza a trabajar como microbios alrededor de una herida, lo que conduce a la infección. Puede decir: "Mejor cuídate, te van a lastimar aquí. Este chico o esta chica te apuñalarán por la espalda.

Serán infieles y te dejarán”, etc., por lo que la personalidad comienza a considerar esta posibilidad y la compara con episodios reales del pasado en los que sucedió algo como esto que fue muy doloroso o desagradable. Tal vez fue un acontecimiento de la infancia o de años anteriores. Cuánto tiempo atrás y con quién sucedió no importa en absoluto. Así que la personalidad comienza a movilizarse para alejarse del dolor potencial y hacia la seguridad o la comodidad. Este es el truco más antiguo del libro que utiliza la falsa personalidad para obtener una “comida”. Si puede tener éxito en destruir algo como una relación, sabe que en el futuro habrá sufrimiento a causa del aislamiento y la soledad, y entonces gana.

A la falsa personalidad le gusta disfrazarse como algo delicioso y con frecuencia usa el sadismo para salirse con la suya. Digamos que te encuentras con alguien que parece ser una persona muy buena y tienes varios encuentros que son muy satisfactorios. El simple interés comienza a convertirse en algo más profundo. Entonces esa persona expresa una opinión que es ambigua, tal vez sobre un político o sobre alguna nueva legislación impositiva, un punto de vista religioso o un evento en las noticias. Normalmente, esto podría crear una simple curiosidad en cuanto a saber a qué se refería la persona. Esto podría llevar a una discusión que les permita a ambas personas conocer sus puntos de vista o valores más privados. Sin embargo, la falsa personalidad simplemente reacciona con sospecha e inmediatamente crea conflicto sin molestarse en aclarar. Puede responder con: “¿Cómo puedes decir eso? Sólo los idiotas creen eso ¿Qué es lo que te pasa?".

De repente, la relación está al borde del fracaso sin siquiera una discusión. Desafortunadamente esto sucede todos los días. Cuando alguien le teme a la intimidad encuentra que el juicio, el conflicto y el insulto son absolutamente deliciosos. Están repentinamente desenganchados de cualquier cosa que pudiera avanzar más allá.

La esencia quiere una relación. La esencia quiere intimidad y cercanía. La esencia desea el perdón, la compasión, el amor, la paciencia, la nutrición y las emociones que conducen a la coherencia. A la falsa personalidad le gustan los conflictos, los sentimientos heridos, la traición, el juicio, la calumnia, la vergüenza, la culpa y la ira. Estas emociones carecen de coherencia. Así que la elección es fácil de ver una vez que sabes esto. La elección de la esencia conduce a la creación de coherencia. Las elecciones de la falsa personalidad conducen a la destrucción de la coherencia. Para entender a alguien, mira y ve por qué camino está yendo: hacia la coherencia o hacia la incoherencia. Para entenderte a ti mismo, utiliza los mismos criterios. Tu comportamiento, ¿conduce hacia la coherencia, o no?;¿a la creatividad o a la destrucción?

Lo que es muy triste es que, en el minuto en que la esencia aparece en una relación, muchas personas lo toman como una señal para correr por sus vidas. Nada es más aterrador para las almas más jóvenes que la presencia de la esencia. Es por eso que tienden a evitar el contacto visual por cualquier período de tiempo. Una mirada rápida es todo lo que pueden tolerar.

Todos los tipos de personas son capaces de destruir, pero las almas más viejas son mucho mejores para destruirse a sí mismas que a otras. Artesanos y sabios, servidores y sacerdotes, guerreros y reyes, e incluso eruditos, son perfectamente capaces de hacer estragos y dejar atrás una estela de destrucción. Los artesanos son quizás los más interesados en la destrucción porque es la parte trasera de la creatividad en la que son tan buenos. Cualquiera de ustedes que haya visto la película "A Star is Born" (“Nace una estrella”) pudo ver de cerca el proceso de autodestrucción de una persona con mucho talento. Esto golpea indefectiblemente a muchas personas porque, ¿quién no ha incursionado alguna vez en su vida en la autodestrucción?

También hay marcos de tiempo en el planeta que son mucho más propicios para la destrucción que otros tiempos más pacíficos. Durante estas fases más destructivas, las guerras estallan fácilmente, las personas se comportan de manera más agresiva y violenta y actúan de forma más destructiva de lo habitual. Corporaciones enteras pueden ser derrocadas (¿Boeing?), sistemas de controles y balances (EE. UU.), estructuras religiosas (la Iglesia Católica), estructuras sociales (Venezuela y EE. UU.), sistemas financieros (Gran Bretaña y la Unión Europea) y podríamos seguir y seguir. De acuerdo con el calendario azteca, estamos bien al final de la cola del quinto sol (terminando en 1991) y bien al comienzo del sexto sol (comenzando en 2021) con el tiempo intermedio como una superposición. Estos soles aztecas están asociados con la rotación de nuestro sistema solar alrededor de las Pléyades, que, a su vez, gira alrededor de la galaxia. Cuentan los soles en función de dónde está nuestro sol en esta rotación.

Es totalmente matemático. Así que todos los soles son en realidad diferentes posiciones de nuestro sol a medida que se mueve a través del espacio. Si no comprendes esto no te preocupes, no es necesario que lo comprendas para poder beneficiarte de su impacto.

El quinto sol o el sol de la luz fue una época de externalización en la que las personas buscaban las respuestas fuera de sí mismas. Durante este largo período, los humanos intentaron dominar y controlar la naturaleza para sus propios fines. Al sexto sol se le llama el sol oscuro. Durante los periódicos soles oscuros, que duran miles de años, la humanidad se vuelve hacia dentro y busca respuestas dentro de sí misma.

Durante estas secuencias, la madre naturaleza se hace cargo y los humanos tienen que adaptarse a ella. Toda esperanza de dominarla desaparece. Los soles oscuros son más iluminados y conscientes que los soles de luz. En 2021, el período de superposición habrá terminado y estaremos completamente bajo la influencia del nuevo sol oscuro. Básicamente, esto significa que las formas y los medios del sol de luz reciente se destruyen, se borran y se eliminan. La influencia del nuevo sol oscuro ascenderá y tomará el control rápidamente. Por supuesto, tomará algún tiempo para que esto se convierta en el nuevo paradigma en toda la tierra. Lo que significa es que cualquier intento de hacer las cosas según las reglas antiguas será desastroso y simplemente no funcionará. Cualquier intento de violar la naturaleza e ir en contra de su bienestar será catastrófico. Ella nos enseñará rápidamente.

El escenario se está preparando para que las almas más jóvenes aprendan lecciones muy duras y sí, eso significa que las almas más viejas tendrán que tener paciencia y también tendrán que soportar algunas de las dificultades. Cuando los niños juegan con fósforos y queman la casa, los padres tienen que reconstruirla y eso no siempre es tan fácil.

Estos procesos son cíclicos y se crean para lecciones y crecimientos a largo plazo. La destrucción es parte de estos ciclos, es parte de la dinámica de este universo. Los agujeros negros tragan soles y sistemas solares para refrescarlos. Los soles se convierten en novas y destruyen todos los planetas que los rodean. La destrucción está en todas partes, pero, como todos sabemos, también lo está la creatividad. La muerte es seguida por el nacimiento seguida por la muerte, en un proceso de reciclaje infinito que incluye toda la naturaleza. Nuestros cuerpos se descomponen y mueren con todo lo demás, pero nuestras esencias están alineadas con la poderosa presencia Yo Soy que es inmortal. Así que la destrucción es local, así como un destornillador o un taladro es local. Es sólo una herramienta que usamos para aprender nuestras lecciones. Nos puede llevar al sufrimiento temporalmente o nos puede llevar a la libertad. La elección es nuestra en estos tiempos turbulentos.


2019 All rights reserved. www.thepowerpath.com
Por José L. Stevens
www.thepowerpath.com
16 de Abril 2019
Traducción: Marcela Borean
Difusión: El Manantial del Caduceo
http://www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm

436 lecturas

Comentario de lectores

Ninguno para este artículo