El llamado - I

Varios/Otros


Trigueirinho


Os hablo en distintos idiomas. Así, todos Me podréis comprender. No hay razón para ocultar la ley. Mas debéis estar preparados para cumplirla si no, recibiréis la Palabra, pero no la escucharéis; Me veréis, pero no Me reconoceréis. Estad atentos a lo que os digo: la alianza está preparada. El tiempo la revelará.

1. Siete vientos soplan por siete portales. El tiempo prenuncia el fin. ¿Cuántos oirán este llamado que en medio de la noche despierta a los que deben seguir? La luz de las estrellas ha sido ocultada, mas brilla silenciosa en el corazón de los escogidos. El sendero es estrecho. Tenéis Mis Manos. Acoged la ayuda. Llamad. ¿Estáis preparados para partir? Ya no sois los mismos del pasado. Lo nuevo germina, debe crecer.

2. De siete llaves, una os abrirá la puerta. De doce luces, una os conducirá. Recibid este Manto. Cumplisteis la tarea. Ahora, debéis entrar en una nueva jornada.

3. No busquéis palabras para explicar, penetrad en este cauce, es un amplio manantial. Bebed de esta Fuente, es vuestro aliento. Afilad vuestra espada en la piedra. La batalla prosigue. Tenéis hermanos que claman por ayuda. Debéis rescatarlos antes del fin.

4. La tarea fue realizada, mas otras se os entregarán. Deberéis recibirlas con las manos vacías. Sudor y sangre las bendecirán. La muerte es segura. La vida renace. ¡Oh, vida y luz, vida y luz! Estuvisteis prisioneras, mas el Tiempo acorta al tiempo. Todo se cumplirá.

5. Fétido olor inunda la faz de la Tierra. Cuerpos desvalidos vagan en multitudes. Hermanos, tantas veces fuisteis advertidos... Mas aún es tiempo de actuar. Acoged en el corazón estas palabras y, en silencio; afirmad el poder de la ley. Escuchad: afirmad la ley. Partid.

6. El oscuro sol de las siete noches ya transpuso el umbral. Ahora la luz de la luz se reflejará en el Gran Espejo. Nueva aurora es la llegada de los hombres dioses, hijos del Sol y de las estrellas. Bienvenidos, ¡portadores de la paz!

7. Aurora1 prenuncia la gran luz. El fuego circula por las esferas, su expansión incendia los intersticios de la vibración lunar. No existe pasado, presente ni futuro. Solo existe tiempo. Mas, el tiempo paró. En silencio, examina la ley. La ley se cumple. Determina la exacta posición de cada partícula. Nada permanece donde estaba. Quedaron pocos: los que deben seguir.

8. ¿Cómo pueden los vientos traer nuevas simientes, si no tienen de dónde recogerlas? Las tierras se secaron. Los ríos se secaron. El hambre se extiende. Las aguas ya no son aguas, pues las vertientes puras se recogieron y recorren el interior de la Tierra. Sabéis esto. Auroral revela el camino. Es de noche, mas no interrumpáis la jornada, tendréis Mi luz como guía. Acudid a los que claman por ayuda. No obstante, no os confundáis. Hay quienes mienten, no quieren seguir. Escuchad. Escuchad Mi Voz en vuestro interior. Yo prometí. Estoy con vosotros. Avanzad.

9. El espíritu se regenera. La promesa se cumple. Mas nuevamente los hombres violan la ley. Demasiado tarde. También los puros se revolcaron en el lodo. No supieron persistir. Pero hay quien camine. Bastarían dos. Pero hay más de diez. Estos llegarán al portal. Sublime luz los aguarda. Traen el sello en la frente. Es la señal.

10. El pasado se desvanece ante la realidad. El espíritu trasciende la forma. La forma se rompe, y la luz ilumina la vida. Aurora (10), vuestra faz resplandece en el espejo de este universo la vuestra y la de vuestros hermanos. Hoy sois siete. Mañana seréis más. La superficie de la Tierra os acogerá. Está escrito, lo sabéis.

11. Llegaron los hijos de la luz. Conocen el camino. Llaman por el Nombre, uno por uno. Pero no todos responden. Los pequeños nuevamente se perdieron. Ya no se los puede esperar.

12. ¿Cómo será el mañana?, se preguntan los hombres, sedientos. Tienen hambre y frío. Soledad. Mas el camino existe. ¿Cuánto tiempo es necesario para que se cumpla el ciclo? Siete noches, de las cuales ya han pasado tres. El porvenir no tarda.

13. ¿Queréis la verdad? Pues podréis tenerla en las manos. Pero, para eso, ellas deben estar vacías; y vuestro corazón, puro. Los ojos del alma verán al espíritu. Faz resplandeciente. La unión está próxima, mas todavía no es el momento de que se realice. Seguid, el fuego os pertenece. Glorificadlo.

14. Todos los dichos del mundo no expresan una sílaba de la Palabra. La Palabra resuena plena de poder. El poder de los cielos abre caminos, rompe obstáculos, ancora la luz. Repetid Mi Nombre. Él es el portal. Adelantaos, pero con los pies descalzos. No os intimidéis. Acercaos. No tracéis comparaciones. Acercaos. Tampoco los apóstoles pudieron, al comienzo, reconocer a su Maestro resucitado. Olvidad los patrones conocidos. Penetrad vuestro corazón. Abríos a la ley. Es tiempo de revelaciones.

15. Los misterios del interior de la Tierra se revelarán a los puros. Los misterios de las profundidades de los mares se revelarán a los puros. Los misterios de las alturas celestiales se revelarán a los puros. Mas no todos verán la faz del Arcángel. Solo tres, de los nueve, tocan la vertiente. Estos retornan, renacidos. Trascendieron la muerte. Traen nuevas leyes. Los otros continúan, ascendidos. De a tres, a su modo. Son leyes distintas para cada rellano.

16. Mi Voz es el resonar de muchas voces. Los que tocaron Mi fuego la reconocen. Yo prenuncio la vida. Os traigo la liberación. Yo soy Aquel que viene y anuncia Lo que viene. Somos la Voz que debe vibrar. Yo represento a los que se fundieron en la luz, y están en esta Tierra para rescatarla. Están todos en Mí, Yo estoy en ellos por eso percibís nuevos sonidos en Mi diapasón. Avanzad. Es tiempo de revelar nuevas fases de este sagrado universo, que en la muerte abrigó el dolor de los nacidos en la oscuridad.

17. Siete veces siete veces siete veces, llamaré. Hablo al mundo, pero el mundo no quiere la verdad. Prefiere la profusión del mal. Los perdidos se perdieron más aún. Luchan entre sí. Mas Yo ilumino el portal. Los que aman el Bien necesitan escuchar. La justicia de los hombres es ciega, mas la justicia celestial tiene ojos y es sabia. La justicia celestial conoce lo que ella ve y lo que ella no ve. La luz se aproxima nuevamente. Acontecen milagros. Reina la paz en el corazón de los puros, aunque sus cuerpos no puedan avanzar. La noche es compañera: les revela universos, les trae el mensaje, guarda el secreto. Venid. No retardéis vuestros pasos. Os habla un grupo. Os hablan doce grupos. Amad. Es necesario avanzar. Los caminos se multiplican bajo vuestros pies. Muchos seres os siguen, mas no los podéis ver. Proseguid. Afirmad Mi Nombre. Tenéis la espada. Tenéis la ley.

18. Estáis oyendo coros, no solo una voz. Es Mi Voz, que os revela secretos. Las centellas fulguran. Todas son Una. No hay división. La llave quita el cerrojo, para que pase el mal. Él no será eliminado todo de una vez. Mas la fiebre terminará, y los delirios cesarán. Purificad, purificad esta Tierra enferma. La cura renace. Venid Aurora, ¡erguid vuestro cetro! Vuestra es la tarea.

19. Aquel que sabe, sin haber visto ni oído, camina con fe. Esa es vuestra senda. Dejad de lado la necesidad de comprobaciones. ¿De qué vale el pasado para aquel que se rinde a la eternidad? El presente oculta la perla sagrada. ¿Dónde está el diamante? En el centro de los doce. El Señor se eleva. En su frente se encuentra la gran estrella. Lejana, pero próxima. Se eleva. Los doce se funden. El primero se aproxima.

20. Revelaré Mi Nombre. Conocéis uno, mas no el que está por venir.

21. Sagrada es la senda que en estos tiempos se descubre ante los hombres. Les trae las llaves de la inmortalidad. Mas no os perturbéis con el llanto, ni con los gritos de horror. Los incendios del enemigo no tocarán a quienes penetraron el secreto del fuego. Hay tiempo, mas, os digo, el tiempo es ahora. Regenerad la carne que vuestro espíritu habita. Tejed nuevas vestiduras, sagradas, con hebras de luz.

22. Que caminen los que pueden proseguir. Que se donen los que saben amar. No perdáis ni siquiera un instante. El enemigo no se distrae. Permaneced prontos. Somos doce, arriba son tres y uno. Después hay otros. ¡Oh, Devoción, elevad vuestra espada, implantad la ley! El cosmos clama. No hay dolor, mas el dolor subsiste en la Tierra. Venid, ¡oh, Gran Luz!

23. Los que estaban en el barco no supieron osar. Pero uno se salvó. Fue retirado. Conocía el secreto, el secreto de la luz, por eso trabajaba en silencio. Era un elegido. ¿Y los otros? Fueron llamados, mas no quisieron oír. Relámpagos. Tempestades. Vientos. Orad en silencio. Ha llegado la hora. Aguardad al Mensajero. ¿Dónde está vuestra fe?

24. Doce llamas arden en Mi pecho. Grande es el corazón. Aquel que viene necesita un Portal. Ya lo tiene. Puede acercarse.

25. Las huellas en el piso no marcan el camino. El suelo se transfigura, nunca es el mismo. El camino resurge en el reino del espíritu. Nuevos soles resplandecen, emitiendo su luz. El caleidoscopio gira, exhibiendo formas nuevas. También cambian las piedras que lo componen.

26. Los lirios lloran por los inocentes que se perdieron en la noche. Mas también estos llegarán. Estaba prometido, así se cumplirá. No verán la luz como los que persistieron, mas serán conducidos a una nueva casa, hasta que retornen para rescatar lo que dejaron.

27. La brasa fenece si no encuentra aliento. Necesita ser alimentada. Dejad que entre el viento. Él trae vida. Nutre la llama en el corazón de los que la olvidaron. Hay tiempo. Siempre lo habrá. Mas el dolor es grande y deberá ser vivido. Nuevas luces. La promesa se cumple. Nunca antes existió una oportunidad tan grande. Inmensa es la oscuridad. Pero mayor aún será la claridad.

28. Los elementos, enloquecidos por el hombre, no tendrán a quién obedecer. La máquina asesina engendró el pecado de eones. El pasado se repite. Nuevamente es grande el dolor del mundo. Pero no será como antes. La puerta se abrió, y ya no se cerrará. Las estrellas se aproximan. Estaban ocultas, ahora se revelan. Entonan cánticos, prenuncian la Llegada.

29. Devota ofrenda, de plata sois, en luz os transformaré. Dejad a Mis pies lo que tuviereis de impuro. Dejad a Mis pies lo que trajereis de más sagrado. Mi Manto es prolongación del Manto del Señor. En él, abrigo vuestro clamor y vuestras dádivas. Está hecho de fuego. Todo lo transforma. Todo lo redime. Todo lo transmuta. Sí, reconocisteis Mi Nombre. Bendito sois. Las estrellas lo saben.

30. Con una aguja podéis coser, mas con dos tejéis un manto conoceréis el secreto de las polaridades.

31. Del centro emanan siete colores. Otros cinco permanecen arriba. Del dos resurge el uno. Nace el tercero. El uno se enriquece. Se elevan los tres: sobre cuatro, sobre siete. Se desvanecen los colores, refulge solo uno. Todos deben retornar al centro, no pueden hacer que vuelva lo que partió. El uno resplandece. Se despiertan los colores. Ahora son doce. En el nivel superior, la unión se revela. El dos se funde en el uno. Nuevamente debe partir.

32. Os serán transmitidas otras informaciones. Mas aún no es la hora. La cuerda debe estar estirada hasta el punto de romperse. Muchos ya se fueron. Otros aún irán. No obstante, la turba que queda es grande. Se unió al mal. Rechazó la luz. Los indecisos, que reciban en el rostro el golpe de la ley. Hay tiempo. Que despierten. Que caminen. Que amen.

33. Los inocentes clamarán por socorro, con más intensidad aún. Son puros. Fueron engañados por los gobernantes terrestres. Suplican, su fe es verdadera. Sus clamores serán escuchados, y no serán olvidados. Jamás lo serán. Conocerán el paraíso en la Tierra. Tendrán que trabajar por él. Pero así eligieron. Son dadivosos. Pertenecen al Bien.

34. No solo dos, sino tres santos permanecen. Trabajan en silencio. Conocen la paz, pero también la lucha. Son devotos. Fieles amantes de la ley. Sirven noche y día. La luz se aproxima y en ellos puede ancorarse. Le abrieron la puerta. La luz se acerca, y eleva a los puros. El cielo se ilumina. Conocen Mi Manto. Saben Mi Nombre. En ellos resuena Mi Voz.

35. Aquellos que parten no se despiden. Aquellos que saben se callan. Oran en silencio. Oran, así trabajan. Es preciso orar. Nuevos partidas, siempre en silencio. El encuentro ya ocurrió. Se espera la hora. El Mensajero viaja. Conoce todas las puertas, tiene la llave de todas. Indaga acerca de la señal. Pocos saben responder. Recoge a los elegidos. Estaban marcados desde siempre. ¿Y los otros? Oyeron, mas no creyeron en lo que oyeron.

36. El sol calcinante no os quemará. El frío de la noche no os congelará. El hambre no os perseguirá. Caminad, me tenéis a Mí. El universo es Mi ser.

37. El día se oscureció. Mas los hombres no lo percibieron. Las aguas se enturbiaron, mas los hombres continuaron con prácticas aviesas. El suelo se abrió en grietas, mas los hombres trataron de cubrirlas con nuevos errores. Demasiado tarde. Solo hay tiempo para los que trascienden la oscuridad. Fueron marcados antes de descender. Sabían lo que les esperaba, pero se olvidaron de su origen. Sin embargo, también eso estaba previsto. Pero la vida se transforma. Así es la ley. Aún hay camino para recorrer; por eso, vigilad. No os elevaréis por temor, que es el sostén de los cobardes; ni por fuga, que es la senda de los mentirosos sino por el perdón. Tenéis Mi Manto, si queréis servir; tenéis Mi espada, inclinaos ante la ley. Siete noches, falta una. No desaniméis:

38. Densa es la oscuridad que se formó en esos parajes. Fue alimentada por el querer de los hombres. Mas hubo quienes buscaron la luz y persistieron. Sufrieron, pero aprendieron lecciones. Descendieron, pero quisieron subir. Se perdieron, pero retomaron el camino. No son muchos, mas su clamor cruzó universos. Fue lo suficiente. El dolor se prolongó, y todavía se prolongará, mas no sobrevivirá al mañana.

39. Trece son suficientes para componer el arco. Hay más de trece. Está consumado. Doce deben partir. Queda uno. Pero los doce están en él. El nuevo ciclo comienza.

40. Sagradas perlas fueron arrojadas al lodo. Mas no se perdieron. Ni se macularon. Recuperarán su brillo en cuanto las lluvias laven el suelo y el viento limpie el aire. Son doce. Estuvieron guardadas. Permanecieron ocultas.

41. Veintiuna llamas arden en la corona del Señor. Siete, siete y siete. Se expanden y abren el portal. Bienvenidos los guerreros que llegan desde lejos. Vinieron para salvar. Sacerdotes, acercaos en silencio. Curadores, tenéis vuestra mies. Son muchos. Son legiones. Partirán cuando la tarea termine. Pero la labor es grande. Aurora1, asumid vuestro puesto. La reconstrucción es vuestra.

42. Los sonidos se han callado. El silencio todo lo impregna. Mas la transformación prosigue. Intensa, profunda. Paso a paso, partícula por partícula. La ley renace. Mi ser se regocija. Que los fieles retornen. Yo les ofrezco el Paraíso.



(10) Se refiere al centro intraterreno Aurora.



Extracto del libro: TRIGUEIRINHO - LA VOZ DE AMHA

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2 Comentarios de lectores

28/11/2011

Hola ,un dia encontre en el negocio de articulos usados de mi papa el libro AURORA esencia cosmica curativa y me lleve a mi casa para leerlo ,todavia lo tengo , me falta terminar de leerlo y se lo muestro a muy pocas personas , no se cuales son las señales ,como dice en este articulo que lei ahora tal vez este en el grupo de los indecisos , no se por que creer creo , siento , veo y escucho , ahora con estas publicaciones que me mandadn siento que reconozco en mi el ego y la fuerza del mismo ,trato de sentir el amor pero me cuesta mucho, de todas maneras tengo fe ! les doy las muchas gracias por los envios que hacen , muchas graciasy hasta luego.

andrea veronica desde Argentina

27/02/2011

me gusta la enseñanza que nos entregan, sus conocimientos en el camino del desarrollo de la conciencia espiritual nos abre una puerta hacia la luz interior y con plena sabiduria podemos avanzar hacia nuestro desarrollo de crecimiento y conocimientos basados en el amor y el respeto por la humanidad y la naturaleza .Ademas de mantenernos firmes en la fe de nuestra AMADA PRESENCIA YO SOY y ser cada dia mas espiritual . Gracias por sus enseñanzas y sus palabras que son de mucha ayuda en estos momento que se esta viviendo .

clara luz desde Chile