Cuidado... Los pensamientos son energía.

Varios/Otros


El común de los seres desconoce el poder del pensamiento, no sabe cómo afecta en la administración de nuestras emociones y acciones, cuán fácil nos conectamos con esa conciencia colectiva, que destruye nuestra armonía interior, deseamos pasar un día feliz o quizás la semana y en instantes todo cambia, desconociendo que ocurrió.

Llevamos mucho tiempo con pensamientos negativos, que han oscurecido nuestros sentimientos y verbo, como la queja, el miedo, la crítica, el juicio, la ira entre otros. Aunado al colectivo se genera en cada ser egregores. A continuación se encuentra la explicación sobre esto.


- Los egregores y como nos afectan

Los Egregores son pensamientos fuertemente proyectados, están regidos por la Ley del Mentalismo.

Estos egregores emanan una corriente magnética como un rayo de luz.


- La importancia de vigilar lo que pensamos.

Los Pensamientos son energías que se acumulan en nuestros cuerpos y otra parte de ellos se expande y sale a la atmósfera. Son cuerpo, tienen masa y al salir de nuestro cuerpo mental adquieren vida, personalidad, son una entidad que entra a funcionar según la dirección que les hemos dado. Nuestro cuerpo humano no está capacitado para ver estas energías a simple vista; sin embargo, si las sentimos y nos afectan, ya sea de forma positiva o negativa.


- Existen dos tipos de pensamientos: negativos y positivos.

LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS son opacos, de bajas tonalidades, afectan adversamente al pensador y a todos aquellos a quienes van dirigidos, rodean al individuo que los emitió en una atmósfera siniestra, pesada, que entorpece su evolución ascensorial en todo orden, lo vuelven una persona desagradable, antipática, indeseable, da a su fisionomía una expresión amarga, lo afea, aleja de si los afectos, lo hace neurasténico crónico. De esa forma crea lo que llamamos egregor negativo, sembrándole cada vez nuevos pensamientos depresivos que lo van envenenado.

Por el contrario, los pensamientos positivos siembran en nuestro subconsciente un semillero maravilloso, con vibraciones luminosas que salen de nuestro cuerpo mental, estimulándolas en sentido positivo. Nos proporciona salud, belleza, energía, etc.

Al descargar estas energías se convierten en materia. Es muy saber que con la mente gobernamos las células de nuestro cuerpo. Lo que ocurre en nuestro cuerpo mental es un espejo: "tal como piensas, así eres". Tanto el valor como el miedo son actitudes mentales.

La mente crea, tiene un poder creador, vivimos en un Universo mental, creado por el Omnisciente. Todo lo que el hombre va descubriendo y trayendo a realización ya existe en potencia en la Mente Divina.

La función de la mente es pensar, recibe la idea, esa mente estimula el campo emocional, nace el deseo de traerla a la manifestación, así el campo o cuerpo emocional, estimula a su vez al campo volitivo (voluntad) y lleva al cuerpo físico a la acción, para traer a realización la idea y plasmarla en algo tangible.

La mente gobierna las células de nuestro cuerpo y nada hay más obediente que la materia.


- Ejemplo clásico de un egregor negativo y como afecta:

Alguien nos hizo, como se dice vulgarmente una canallada; cuando se recibe, lógicamente nos indignamos y en nuestra mente comenzamos a emitir pensamientos de: ira, despecho, venganza, y hasta lo expresamos con palabras. En este momento sale de nuestro cuerpo mental una carga electrónica (en la ciencia existe el electroencefalograma: un aparato que registra en una cinta las ondas eléctricas que emitimos al pensar). Esa carga electrónica fue entonces de carácter negativo y salió hacia el espacio donde se encontró con otras cargas afines; es decir, con ondas electrónicas similares emitidos por otras personas, como pensamientos de odio, tristeza, decepcion, etc. y, por tener la misma vibracion, se unió a ellas.

Estas fuerzas electrónicas negativas lanzadas al espacio inconscientemente, toman cuerpo y fábrican un ente energeticode condición negativa, cargado de mala intención, tristeza, dolor, odio y todo orden negativo. Por correspondencia, este ente energetico pertenece a quienes lo fabricaron y periódicamente regresa a ellos y les "recuerda" frecuentemente qué los hirió, acomplejóo, etc., entonces se convierte en "un recuerdo" y se vuelve a sentir exactamente lo mismo que en un principio y, hasta más poderoso, porque el egregor se fortalece, crece a costa del emisor y cada vez ejerce dominio sobre el, haciéndolo tan fuerte que lleva al individuo hasta la locura o el suicidio, y este mismo mal lo está recibiendo también miles de personas débiles quienes están bajo esta influencia de condiciones iguales. Asi se forma una conciencia colectiva de tristeza, miedo, depresión y derrota.

De esta manera contribuimos con nuestra cuota mental al bien o a lo negativo.

Por otro lado, esta influencia de Conciencia Colectiva Negativa, afecta de igual manera a Nuestra Madre Tierra, pues estas energías se concentran en su atmósfera y de alguna manera se manifiesta. Cuando pasa, no comprendemos que nosotros hemos contribuido a crear este tipo de fenómenos y luego preguntamos ¿por que? o echamos culpas a diestra y siniestra.

Otro efecto del egregor negativo es que vamos creando rencores y los vamos arrastrando en nuestro cuerpo etérico por centenares de vidas que a veces se manifiestan en enfermedades físicas y mentales.


RECOMENDACION: Aprendan a aquietarte, a comprender las situaciones, a mejorarlas y a evolucionar espiritualmente. Una herramienta poderosa es la meditación.

Cuando lo ponen en práctica constante y conscientemente liberan, perdonan, así como a la(s) persona(s) que causo el agravio, porque ya no se crea más estos egregores negativos, y si se vuelve a caer, hay que concientízarseinmediatamente de ello y transmutarlo, hasta que se llegue a dominar bien los pensamientos y las emociones.

“No cedan al fatalismo. Los inducirá a la inercia y a la pereza. Reconozcan los Grandes Poderes del Pensamiento. Esfuércense. Procúrense un destino grandioso por medio del pensamiento recto”. Swami Sivananda (Médico indio, uno de los grandes maestros de yoga del siglo XX.)

Fuente: Marcela Paz

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