Como comprender los reflejos de las relaciones

Varios/Otros


MENSAJES DESDE NUESTRO INTERIOR.

"La vida es un espejo que refleja al pensador los pensamientos que él le entrega."

Ernest Holmes (1887-1960), fundador de la Ciencia de la Mente.

"El reino está en tu interior y en tu exterior... No hay nada escondido que no llegue a manifestarse."

Palabras de Jesús, registradas por Didymos Judas Tomás, en la biblioteca Nag Hammadi.



Además de ser el contenedor de nuestras experiencias, la Matriz Divina nos ofrece el espejo cuántico que manifiesta en nuestro mundo lo que hemos creado por medio de nuestras creencias. A través de nuestras relaciones con los demás, nos presenta los más claros ejemplos de lo que en realidad son esas creencias. Algunas veces nuestros espejos son obvios y nosotros decimos: "¡Y qué! Así funcionan las cosas." Y en otras ocasiones, nos sorprenden reflejándonos la sutil realidad de un juicio muy distinto a lo que pensábamos que creíamos. Revelan nuestros puntos ciegos.

Independientemente de lo que nos enseñan nuestros espejos, es pasando tiempo con los demás que se activan las emociones y los sentimientos apropiados, en el momento preciso de nuestras vidas, para ayudarnos a sanar nuestras mayores penas y nuestras heridas más profundas. Nuestras relaciones nos muestran nuestras alegrías y amores, así como nuestros miedos. Pero, debido a que casi nunca nos quedamos "estancados" en la alegría, las relaciones puramente agradables generalmente no activan las lecciones más profundas de la vida.

Las relaciones son nuestra oportunidad de vernos en todas las formas imaginables. Desde las mayores traiciones a nuestra confianza, hasta los intentos más desesperados de llenar nuestro vacío, todas las personas (incluyendo colegas, compañeros de clases y compañeros de vida) nos muestran algo sobre nosotros mismos. Si tenemos la sabiduría de reconocer los mensajes que nos están siendo reflejados, descubrimos las creencias que causan el sufrimiento en nuestras vidas.

He conocido personas que me han dicho que han decidido hacer una pausa en todo tipo de relaciones, o que jamás volverán a tener una, porque es demasiado doloroso para ellos. La verdad es que siempre nos estamos relacionando con alguien o con algo. Incluso, si vivimos en una montaña y jamás vemos a otro ser humano, aún así tenemos una relación con la montaña y con nosotros mismos. En esas interacciones, se manifiesta el verdadero reflejo de nuestras creencias fundamentales.

¿La razón? nuestros espejos en el mundo jamás cesan; siempre están en acción. ¡No hay escapatoria! Y los espejos jamás mienten.


Clave 19: Nuestras verdaderas creencias se reflejan en nuestras relaciones más íntimas.


La Matriz Divina ofrece una superficie neutra que simplemente refleja lo que se proyecta en ella. La cuestión es si comprendemos o no su lenguaje. Quizá una mejor pregunta es:

¿reconocemos el mensaje que nos estamos enviando nosotros mismos por medio de la Matriz Divina?

En el siglo XX, el fundador de Ciencia de la Mente, Ernest Holmes afirmó: "La vida es un espejo que le refleja al pensador los pensamientos que él le entrega."1 Numerosas tradiciones antiguas reconocieron esta conexión y valoraron los reflejos de las relaciones como el sendero a la totalidad y a la unión con la Divinidad. Por ejemplo, los textos coptos, gnósticos y esenios que se han descubierto como parte de la biblioteca de Nag Hammadi en 1945, nos muestran una serie de espejos que enfrentaremos en algún punto de nuestras vidas. Aunque pueden estar siempre presentes, parece que hay un orden en la forma en que los reconoceremos.

En estas tradiciones espirituales, se creía que cuando sanamos nuestros sentimientos de dolor, controlamos los patrones que permiten que exista el sufrimiento. Es decir, para superar el miedo que puede existir hoy en nuestras vidas, primero debemos conquistar los patrones que permiten su existencia.


LOS CINCO ESPEJOS ANTIGUOS DE LAS RELACIONES

El primer espejo: Refleja el momento.

El segundo espejo: Refleja lo que juzgamos en el momento.

El tercer espejo: Refleja lo que hemos perdido, entregado o nos han quitado.

El cuarto espejo: Refleja nuestra Noche Oscura del alma El quinto espejo: Refleja nuestro mayor acto de compasión Figura 12. Los espejos de nuestras relaciones listados en el orden en que por lo general los aprendemos. Usualmente, los espejos más obvios son los que reconocemos primero, permitiendo que el poder de los más profundos y más sutiles, emerja y se aclare.



Extracto de La Matriz Divina.
Gregg Braden.

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