Preguntas y Respuestas. I

Seth


SESIÓN 578, 5 DE ABRIL DE I97I 2I.3O LUNES

(Siguiendo las instrucciones de Seth de la última sesión, yo había reunido una lista de preguntas para este capítulo. No estaba completa aún, pero, sorprendentemente, ya tenía cinco páginas mecanografiadas y unos cincuenta y dos asuntos. Yo contribuí a muchas de ellas, pero también consulté a Jane. La lista incluía muchas de las preguntas interesantes que nos había hecho Susan Watkins, junto con otras que se nos habían ocurrido a nosotros y a otras personas en conexión con algunas de las antiguas sesiones. Pensábamos que todas las preguntas tenían una calidad intemporal.) (Temprano hoy, le había dicho a Jane que temía que las preguntas no fueran muy representativas del libro de Seth, y que, para reunir una lista verdaderamente relevante, hubiera sido necesario un estudio profundo de cada capítulo. No habíamos hecho tal cosa, por supuesto; en parte, por las limitaciones del tiempo, y en parte porque Jane no había querido verse implicada en el libro conscientemente. Finalmente esperábamos que la lista hecha intuitivamente fuera la apropiada.) (A las 21.00 nos sentamos a esperar la sesión, como hacemos casi siempre, pero Seth no apareció con su celeridad acostumbrada. Cuando ya había pasado un rato, Jane dijo que tal vez el retraso se debía a que ella estaba un poco tensa debido a las preguntas; las había leído después de la cena. La sesión tuvo lugar en mi estudio para tener una mayor privacidad. Finalmente, Jane se quitó las gafas.) Bien. Buenas noches. (—Buenas noches, Seth.) (Con sentido del humor:) Comencemos con vuestra famosa lista de preguntas. (-Bien, primero leeré el enunciado de los párrafos de la lista. Algunas de estas preguntas pueden ser sobre temas que piensas tocar en capítulos posteriores. Si es así, dínoslo y las saltaremos para que las trates en el capítulo correspondiente.) Muy bien, así lo haré.

(—De acuerdo. Aquí va la pregunta número uno. Nos dijiste que nos hablarías sobre el tercer Cristo. También necesitamos saber más sobre las otras dos personalidades que formaban la entidad de Cristo: el propio Cristo y Juan Bautista.) Dejemos a un lado las preguntas de religión por ahora. (—¿Incluye esto las preguntas sobre Los que hablan?) No; sólo las preguntas sobre el mundo de la religión, y aquellas que traten sobre el tercer Cristo y temas relacionados.

(-Vale; pregunta número dos. ¿Era correcta la afirmación dada por Jane, cuando hablaba en tu nombre, de que ha habido millones de Los que hablan? ¿ O hubo una tergiversación ? -Véase la sesión 568 en el capítulo seis.) No hubo tergiversación. Los que hablan están más o menos dotados según sus propios caracteres, y algunos tienen más capacidades que otros, pero todos desempeñan un papel en la comunicación de los datos internos. Por consiguiente, en vuestros términos, algunos de Los que hablan tuvieron más éxito que otros. Por ejemplo, sólo un pequeño número de ellos han sido verdaderamente prominentes. Ha habido menos de treinta grandes entre Los que hablan. Dadnos un momento aquí. (Pausa a las 21.35. El ritmo de Jane era bastante lento.) La entidad de Cristo era uno de ellos. Buda también lo era. Estos miembros de Los que hablan tienen tanta actividad cuando están en estado no físico como cuando están en estado físico. La entidad de Cristo había tenido muchas reencarnaciones antes de surgir en la «personalidad» de Cristo tal como se la conoce; al igual que Buda.

Los grandes entre Los que hablan no sólo traducen y comunican datos internos, sino que también van mucho más allá en esos reinos internos de la realidad que los otros que están conectados a vuestro sistema físico. Por tanto, ellos amplían los datos internos básicos. Los grandes entre Los que hablan no han necesitado del entrenamiento intenso que requiere la mayoría. Su especial combinación de características lo ha hecho innecesario. (Pausa, una entre tantas.) Emerson fue uno de Los que hablan, a otro nivel. Un hombre llamado Maubundu, en África, en el siglo catorce antes de Cristo. Los que hablan son ante todo enormemente activos en todos los aspectos de la existencia, ya sea física o no física, en vigilia o durmiendo, entre vidas y en otros niveles de la realidad. Así como ciertos datos físicos se llevan en la estructura de los genes, esta información interna está codificada dentro de cualquier estructura psicológica en la que puedan habitar Los que hablan; pero está disponible con mucha más facilidad de lo que lo está para otras personalidades, aunque a menudo es necesario tocar ciertos puntos clave para poder soltarla. Esto puede tener lugar bien en estado de vigilia o de sueño, y permite abrir las reservas de conocimiento y hacer que el entrenamiento pasado esté disponible. Sé que una de vuestras preguntas tiene que ver con el primero de Los que hablan.

(Sí, la número cuatro. ¿Es posible nombrar o describir al primero de Los que hablan?) Bien. A grandes rasgos, no hubo un primero de Los que hablan. Imagina que quieres estar en diez sitios a la vez, y que realmente envías una porción de ti mismo a cada uno de esos diez lugares. Imagina que fuera posible repartirte en esas diez direcciones, y que cada una de las diez partes estuviera consciente, alerta, y despierta.

"Tú" -que eres esos diez- tú serías consciente de la existencia en cada uno de los diez lugares. Sería imposible decir cuál de los diez llegó primero; sólo se podría decir que todo empezó con el original que decidió visitar los diez lugares. Así sucede con Los que hablan, quienes tampoco tienen su origen en los lugares o en los tiempos en los que puedan aparecer.

¿Tienes más preguntas sobre Los que hablan?

(—Bueno, eso me lleva a la número tres, en la que ya estabas entrando. ¿ Cuál es la fuente original de datos de Los que hablan?) La fuente original de datos de Los que hablan es el conocimiento interno de la naturaleza de la realidad que está dentro de cada individuo. Los que hablan deben guardar la información viva físicamente, cuidar de que los hombres no la sepulten en su interior y llevarla a la atención del ser consciente. En otras palabras, ellos hablan sobre los secretos internos. En algunas civilizaciones, como hemos mencionado anteriormente en este libro, tuvieron un papel mucho más prominente, desde el punto de vista práctico. A veces su ego era consciente de esta información, y podía memorizarla. Ellos se dieron cuenta de que la información estaba siempre disponible a un nivel inconsciente. Así pues, la registraron en el cerebro físico mediante el uso de la memoria. Siempre hubo para ellos una gran interacción entre la existencia interior y la exterior, al igual que sucede hoy en día. La información válida que obtenían en estado de sueño la memorizaban por la mañana. Uno de Los que hablan oía la "lección" de otro en estado de sueño. Por otro lado, los datos físicos pertinentes eran comunicados de uno a otro en estado de sueño, y ambos estados se utilizaban en alto grado.

(Pausa.) ¿Tenéis más preguntas sobre Los que hablan?

(-Número cinco.) ¿Fue alguno de los discípulos uno de Los que hablan?) Ésta la reservo para el capítulo sobre religión. Allí podré tratarla de una manera más sencilla.

(—Número seis. ¿Pueden Los que hablan trabajar con nosotros mientras están entre vidas físicas?) Creo que eso ya ha sido contestado. (Sí. -Véase el texto transmitido a las 21.35. Estaba tan ocupado escribiendo, que no me di cuenta de que esta cuestión ya había sido tratada.) Pueden, y realmente lo hacen. A vosotros dos os están preparando otros de Los que hablan que se encuentran entre vidas; esto ocurre en vuestro estado de sueño. Es evidente que Los que hablan tienen distintos grados de eficacia. (Y, por supuesto, el texto anterior sugiere más preguntas, como: ¿Quién nos está preparando? ¿Los hemos conocido en vidas pasadas, etc. ? No sabiendo qué hacer, me abstuve de preguntar...) La mayor parte de su trabajo lo hacen en estado no físico; las existencias físicas son en cierta manera excursiones de trabajo.

(-Número siete: ¿ Vas a hablar en este libro sobre Seth Dos?) Desde luego que sí. Y lo dejaremos así de momento. (Aquí hubo un intercambio entre Seth y yo, durante el cual no tuve que tomar notas. Seth comentó que este capítulo pretendía ser un cambio de ritmo a los largos extractos del libro. También estaba pensado para que el lector discurriera sus propias preguntas.)

(-Entonces, supongo que también querrás tratar más tarde la pregunta número ocho: ¿Eres tú el médium de Seth Dos?) Efectivamente, la trataremos más tarde. (-Número once: En el capítulo seis dijiste que Jane necesitaría más preparación para poder transmitir un manuscrito de Los que hablan, y que, incluso en ese caso, se requerirían cinco años de trabajo. ¿Qué tipo de preparación?) Hablaba específicamente de lo que vosotros llamaríais un manuscrito antiguo de Los que hablan, y pensé que era a eso a lo que te referías. (Sí) Ruburt no estaría familiarizado con la mayor parte de las palabras y las frases empleadas, aun cuando se hiciera la traducción de las lenguas originales. Hay diferencias incluso en algunos de los conceptos básicos. Para poder mantener la pureza de la traducción se necesitaría una preparación sobre los distintos tipos de percepción interna. Muchas de estas lenguas estaban relacionadas con las imágenes más que con las palabras. En algunas, los símbolos tenían un significado multidimensional. Transmitir este tipo de información a través de Ruburt sería un trabajo inmenso, pero es posible.

A menudo las palabras están escondidas en las imágenes, y las imágenes en las palabras. Estamos hablando de manuscritos, pero la mayoría de ellos ni siquiera se escribieron. Otros sí lo fueron, en fechas muy posteriores, y hay parte de ellos en cuevas bajo tierra: en Australia, en ciertos lugares de África y en un área de los Pirineos. Os sugiero un descanso ahora. (22.12. El ritmo de Jane se había acelerado considerablemente, como si hubiera perdido un cierto nerviosismo. Dijo que ahora se sentía mucho mejor con este esquema de preguntas y repuestas. Lo mismo me ocurría a mí. El estudio se había enfriado considerablemente. Jane dijo que no había sentido frío durante el trance, pero que ahora sí.) (Le dije que la próxima pregunta de la lista era la número nueve. Tenía que ver con las percepciones de Seth mientras hablaba a través de ella, y había surgido en la sesión de la clase de percepción extrasensorial del 9 de febrero de 1971; se incluyen extractos de ella en la sesión 575 del capítulo ocho. Mientras tanto se me ocurrió otro interrogante sobre Los que hablan, del cual tomé nota.

(Continuamos a las 22.40.) Bien, ¿cuál de las dos preguntas prefieres que conteste primero? (—A ésta la llamaremos once-a: ¿Podría decirse entonces que estas sesiones son para Jane y para mí una preparación de Los que hablan, efectuada a un nivel consciente?) Desde luego que lo son. La información interna debe ser reconocida conscientemente. Hablando en vuestros términos, cuando un individuo está en su última vida física (pausa), todas las partes de su personalidad están familiarizadas con ella en el momento de su muerte. La personalidad no es llevada de nuevo a la fuerza a otra existencia terrenal, como podría suceder en caso contrario. Las partes de la conciencia del ser que están orientadas físicamente están al tanto de esta información interna. Hasta cierto punto, la realidad del pensamiento se percibe conscientemente como lo innovador que hay tras la materia física. Entonces el individuo puede entender la naturaleza de las alucinaciones en el momento de la muerte, y entrar en el plano siguiente de existencia con un conocimiento consciente total.

Esta información hecha consciente se pasa luego a otros que pueden reconocerla físicamente y aplicarla. Bien, ahora la pregunta siguiente. (-Número nueve: Nos dijiste que nos explicarías lo que percibes cuando te diriges a una habitación llena de gente a través de Jane. En aquella sesión de la clase de percepción extrasensorial mencionaste que tú también entrabas en trance, y hablaste del esfuerzo que te requería buscarnos y encontrarnos en nuestro espacio y en nuestro tiempo.)

Yo percibo a la gente que está en una habitación de una manera muy diferente de como se perciben ellos mismos; puedo percibir sus distintos pasados y sus futuras personalidades reencarnadas, aunque no sus yoes probables. Yo «veo» los aspectos reencarnados, las distintas manifestaciones adoptadas a este respecto. Hablando en vuestros términos, sería como si vosotros vierais una serie de imágenes moviéndose rápidamente, y que todas ellas representasen distintas posturas de una personalidad. Cuando me comunico con los que están en una habitación, debo recordar que mis comentarios debo limitarlos y enfocarlos específicamente en el «ser presente» reencarnado. Sólo yo veo esta imagen compuesta de todas las manifestaciones. Los ojos de Ruburt no la registran (pausa), pues no tienen la profunda percepción multidimensional necesaria. Yo veo claramente esta imagen compuesta, esté o no mirando a través de los ojos de Ruburt. Uso sus ojos porque ellos reducen para mí el enfoque al ser «presente», del cual el individuo es consciente. La comunicación de esta manera con vuestro sistema requiere un gran esfuerzo y una perspicacia aún mayor, de acuerdo con la «distancia» del comunicador respecto al sistema físico. Yo, por ejemplo, no tengo mi base en el sistema físico. La perspicacia concierne a la precisión necesaria para entrar en vuestra realidad en el tiempo preciso, el punto exacto en el tiempo y en el espacio en el cual estáis concentrados vosotros. La experiencia pasada y futura de los que están en la habitación está disponible para mí y es tan real como su experiencia presente. Por tanto, debo recordar lo que ellos piensan que ya ha sucedido o lo que todavía no ha ocurrido, porque para mí todo es solamente uno. Sin embargo, estos patrones de actividad están cambiando constantemente. Yo, por ejemplo, digo que soy consciente de sus acciones y pensamientos pasados y futuros, pero, en realidad, de lo que soy consciente es de los patrones que están siempre en cambio y en movimiento, tanto en el futuro como en el pasado.

(23.00.) Algunos de los acontecimientos que veo muy claramente conectados a estas personas en el futuro pueden no ocurrir en vuestro sistema físico. Existen como probabilidades, como potenciales que están representados en el pensamiento pero sin tomar forma física definitiva. Os dije que ningún acontecimiento estaba predeterminado. Yo tendría que sintonizar en una fecha futura, hablando en vuestros términos, e investigarla en todas sus ramificaciones para poder asegurar cuál de las acciones probables que vi en vuestro "antes" se realizaría en vuestro "después".

Los métodos de comunicación pueden variar enormemente. Para una personalidad basada en la realidad física, -por ejemplo, cuando está entre vidas- la entrada es mucho más fácil. No obstante, la información que podría dar estaría también limitada por su experiencia. Yo tengo memoria de la existencia física, y esto me ayuda automáticamente a traducir vuestros datos mentales a la forma física. Por ejemplo, percibo los objetos. También el uso de los mecanismos de Ruburt me resulta de gran ayuda. A veces veo la habitación y la gente como él las ve o, mejor, como sus mecanismos las ven.

En este caso, traduzco o leo esos datos y los uso como vosotros usaríais una computadora. ¿Contesta esto tu pregunta? (-Excelente.) Estoy listo para la siguiente. (-Número diez: ¿Nos vas a hablar sobre alguna de las maneras en que te comunicaste con Jane antes de que comenzasen las sesiones?) He mencionado algo de esto en un capítulo previo. Mucha de su preparación como Jane tuvo lugar en estado de sueño. Hubo frecuentes viajes astrales en los que asistió a clases que inicialmente eran dadas por algunos de Los que hablan. La información aprendida fue traída frecuentemente a niveles conscientes por medio de la poesía. (Larga pausa a las 23.15.) Hubo una preparación intensa que le permitió enfocarse interiormente; un entorno exterior que la obligó a mirar hacia adentro y buscar las respuestas, y una fuerte estructura religiosa que permitió que el crecimiento inicial tuviera lugar. Con esto es suficiente.

(Hubo una larga pausa en la que examiné las tres preguntas siguientes, las doce, trece y catorce.) Si tratan sobre la reencarnación, déjalas por ahora. (Trataban. Salté a la número diecinueve, que era una pregunta que casi ni me había entretenido en escribir.) (-¿ Tienes algún interés en percibir nuestras vidas diarias cuando no estás hablando por medio de Jane? ¿Puedes hacerlo?) No me dedico a observar. Sin embargo, estamos conectados por nuestra Gestalt psicológica, y por lo tanto conozco cualquier sentimiento "intenso" por vuestra parte, o cualquier reacción fuerte de algún tipo.

Esto no quiere decir que yo esté necesariamente consciente de todos los acontecimientos que haya en vuestras vidas, o que yo descifre los detalles de los sentimientos que recibo de vosotros.

(Pausa a las 23.25.) Así pues, conozco generalmente vuestro estado. Si algo preocupa a Ruburt, me manda mensajes sobre ello automáticamente. Dentro de las limitaciones mencionadas, conozco los acontecimientos futuros de vuestras vidas. (Pausa.) Me intereso mucho más por la totalidad de vuestra vitalidad espiritual, que por lo que habéis tomado para desayunar. Creo que esto es suficiente.

(—De acuerdo. Ha sido muy interesante. No sé si pedirte un descanso o terminar la sesión.) Trataré las preguntas sobre la evolución y los fragmentos a la vez, probablemente, y sugiero que esperen hasta la próxima sesión. Puedes terminar la sesión o tomar un descanso, como prefieras. (-Lamento decir entonces que creo que será mejor terminarla.) Han sido unas buenas preguntas, como yo sabía que lo serían. (-Yo estaba un poco preocupado con ellas.) Espero que te sientas mejor. (Sí, estoy muy satisfecho.) Mis mejores deseos y que paséis buena noche. (-Muchas gracias, Seth, y buenas noches. -23.30.)


Extracto de Habla Seth II
La eterna validez del alma a través de Jane Roberts

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