Los sistemas, hombres y dioses probables. III

Seth


SESIÓN 567, 17 DE FEBRERO DE 1971 21.14 MIÉRCOLES

Buenas noches. (-Buenas noches, Seth.) Continuemos con el dictado. Vosotros no entendéis la verdadera naturaleza de la materia. La percibís en cierta «etapa». Utilizando ahora vuestros términos y hablando de la manera más sencilla posible, digamos que existen otras formas de materia más allá de esas que vosotros veis. Estas formas son bastante reales y vividas, bastante «físicas», para aquellos que reaccionan a esa particular esfera de actividad. Por consiguiente, refiriéndonos a las probabilidades, vosotros escogéis ciertos actos, los transformáis inconscientemente en acontecimientos u objetos físicos, y luego los percibís. Pero esos otros acontecimientos no escogidos también salen de vosotros y se proyectan en esas otras formas. Bien, aquí está implicado también el comportamiento de los átomos y de las moléculas, pues éstos sólo están presentes en vuestro universo durante ciertas etapas. Percibís su actividad sólo dentro del alcance de ciertos ritmos vibratorios. Cuando vuestros científicos los examinan, por ejemplo, no examinan la naturaleza de un átomo. Sólo exploran las características de un átomo cuando actúa o se muestra a sí mismo en vuestro sistema, pero su realidad más amplia se les escapa completamente. (21.24.) Vosotros podéis entender que existen los espectros de la luz; de igual manera, existen espectros de la materia. Vuestro sistema de realidad física no es denso en comparación con algunos otros. Las dimensiones que vosotros dais a la materia física no son más que un leve indicio de toda la variedad de dimensiones posibles. Algunos sistemas son mucho más pesados o mucho más ligeros que el vuestro, aunque esta afirmación no se refiere necesariamente al peso que os es familiar. Por consiguiente, las acciones probables surgen en sistemas de materia tan válidos como el vuestro propio, e igual de consistentes. Estáis acostumbrados a pensar de un modo lineal, así que creéis que los acontecimientos que conocéis son acciones o cosas completas, sin daros cuenta de que lo que percibís es sólo una fracción de su existencia multidimensional total. (21.30.) En términos más amplios, es imposible separar los acontecimientos físicos de los acontecimientos probables, pues todos ellos son diferentes dimensiones de una acción. Por la misma razón es básicamente imposible separar los «vosotros» que conocéis de los vosotros probables de los cuales sois inconscientes. Sin embargo, existen senderos internos que conducen a los acontecimientos probables, ya que todos ellos son manifestaciones de un acto en desarrollo, así que las dimensiones entre ellos son sólo ilusión. El cerebro físico por sí mismo no es capaz de captar estas conexiones con garantía de éxito. La mente, el equivalente interno del cerebro, puede percibir en ocasiones otras dimensiones mucho más amplias de un acontecimiento dado gracias a una súbita intuición o comprensión que no se puede describir adecuadamente a nivel verbal.

(Pausa a las 21.35.) Como he dicho frecuentemente, el tiempo no existe en la manera en que lo concebís vosotros. No obstante, incluso en vuestros términos se podría llegar a entender la verdadera naturaleza del tiempo, si la naturaleza básica del átomo llegara a seros conocida. En cierto modo un átomo podría compararse a un microsegundo. Parece como si un átomo «existiese» "constantemente" durante un tiempo dado, pero en realidad tiene etapas de expansión y reducción, por así decirlo. Su fluctuación tiene un patrón y un ritmo totalmente predecibles. En vuestro sistema, sólo puede ser percibido en ciertos puntos de su fluctuación, por eso vuestros científicos creen que está constantemente presente, ya que no son conscientes de los lapsos de ausencia en lo que se refiere a los átomos.

(21.41.) En esos períodos de proyección no física, los períodos de reducción de la fluctuación, los átomos «aparecen» en otro sistema de realidad. En ese sistema se perciben en lo que son puntos de expansión de la fluctuación, y también allí los átomos [parecen] aparecer constantemente. Existen muchos de esos puntos de fluctuación, pero, por supuesto, vuestro sistema no es consciente de ellos, ni de las acciones, universos y sistemas remotos que existen dentro de ellos.
durante un tiempo dado, pero en realidad tiene etapas de expansión y reducción, por así decirlo. Su fluctuación tiene un patrón y un ritmo totalmente predecibles. En vuestro sistema, sólo puede ser percibido en ciertos puntos de su fluctuación, por eso vuestros científicos creen que está constantemente presente, ya que no son conscientes de los lapsos de ausencia en lo que se refiere a los átomos.

Bien, el mismo tipo de comportamiento sucede en un nivel psicológico profundo, básico, secreto e inexplorado. La conciencia físicamente orientada, que responde a una fase de actividad del átomo, se torna vida y despierta a su existencia particular. Pero entre medio hay otras fluctuaciones, y en ellas la conciencia está enfocada en sistemas de realidad totalmente distintos; en cada uno de ellos la conciencia está despierta y reacciona, no tiene sentido de la ausencia y sólo recuerda esas fluctuaciones particulares a las que responde. Ahora podéis tomar vuestro descanso. (De 21.47 a 22.06.) Bien. Continuamos con el dictado. Estas fluctuaciones son en realidad simultáneas. A vosotros os podría parecer que hay vacíos entre las fluctuaciones, y la descripción que he usado es la mejor para nuestro propósito; pero los sistemas probables existen todos simultáneamente, y "básicamente" el átomo está en todos estos otros sistemas a la vez.

Hemos estado hablando de pulsaciones o fluctuaciones enormemente rápidas, tan suaves y «breves» que no las notáis, pero también existen fluctuaciones «más lentas», «más amplias» y «más largas» en vuestro lado de la escala.

(22.14.) Estas fluctuaciones afectan a sistemas de existencia totalmente diferentes de cualquiera de los que están estrechamente conectados al vuestro propio. La experiencia de esos tipos de conciencia os resulta enormemente lejana. Una de esas fluctuaciones puede durar varios miles de vuestros años, por ejemplo. Estos varios miles de años se experimentarían como, digamos, un segundo de vuestro tiempo, y los acontecimientos que ocurren en éste se percibirían sencillamente como un «período presente». Bien, la conciencia de esos seres también contendría la conciencia de grandes números de yoes y sistemas probables, experimentados vivida y claramente como presentes múltiples. Estos presentes múltiples pueden ser alterados en cualquier punto de un número real de puntos infinitos; la infinidad no existe como una línea indefinida, sino como innumerables probabilidades y combinaciones posibles que se desarrollan a partir de cada acto de conciencia. (22.25.) Estos seres, con sus presentes múltiples, pueden ser conscientes o no de vuestro sistema particular. Su presente múltiple puede incluirlo o no. Vosotros podéis ser parte de su presente múltiple sin ser conscientes de ello. En términos mucho más limitados, vuestras realidades probables son presentes múltiples. (Larga pausa.) La imagen de un ojo dentro de un ojo dentro de un ojo, repetida infinitamente, puede ser una buena analogía de esto. Fin del capítulo. (Pausa a las 22.29. La transmisión de Jane había sido fluida, sin esfuerzo aparente. Le dije que el material era excelente, y le comenté que afirmaciones como «En cierto modo un átomo podría compararse a un microsegundo» eran particularmente suge-rentes.) (Después de un breve descanso, Jane transmitió varias páginas de material para nosotros dos. La sesión terminó alrededor de las 23.25.)



Extracto de Habla Seth II
La eterna validez del alma a través de Jane Roberts

4076 lecturas

Comentario de lectores

Ninguno para este artículo