El sentimiento de amor trascendental hacia la humanidad.

Seth


Justo ayer, Jane recibió una carta de una mujer que relataba cómo, hacía unos años, la había invadido súbitamente un sentimiento extraordinario de amor trascendental hacia la humanidad. Sus profundas emociones aún seguían vivas, aunque las tenía bajo control. No se las había contado a nadie, no obstante quería saber si le podíamos preguntar a Seth acerca de su significado. Además, hacía poco que los médicos le habían comunicado que moriría en un año o dos.

Aparte de inspirarle compasión, la carta le recordaba a Jane algunas de sus experiencias psíquicas, y me pidió que anotara este tema para preguntárselo a Seth, pues creíamos que los comentarios de Seth serían de interés general. Por la misma razón, al final de la sesión incluimos la experiencia de un vecino con una serie fija de creencias.

Jane estaba cansada después de la cena, así que no le pedí que celebrásemos una sesión. Luego, a las nueve de la noche, una vecina no podía abrir la puerta y nos pidió ayuda. Cuando se solucionó el incidente, Jane se había despejado, y me sorprendió cuando dijo que quería celebrar la sesión. Empezó a hablar en calidad de Seth en voz muy baja.


Cuando permitís que vuestras emociones sigan su curso natural espontáneo, nunca os abruman del todo, y al cabo volvéis renovados al pensamiento «lógico» de la mente consciente.

Sólo cuando las reprimís parecen oponerse al intelecto, o ser arrolladoras. Es de suma importancia que comprendáis el poder y la naturaleza rectora de vuestra mente consciente, porque de lo contrario creeréis que siempre estáis a merced de condiciones y situaciones sobre las cuales no tenéis ningún control.

Repito que, si bien la mente consciente está preparada para "dirigir" el flujo de la experiencia mediante las creencias, y para materializarlas, éstas, de la mecánica en sí se ocupan automáticamente otras partes del ser. Así pues, debéis confiar en que las nuevas creencias funcionarán tan bien como lo hicieron las antiguas.

Quizás os parezca que vuestras creencias religiosas tienen poco que ver con vuestra salud o con vuestra experiencia diaria. Quienes hayáis dejado de formar parte de religiones organizadas os sentís relativamente libres de lo que consideráis adversas connotaciones del pecado original y de otras nociones parecidas. Pero nadie está totalmente libre de creencias en este ámbito. En verdad, una creencia en el ateísmo es una creencia.

En el próximo capítulo veremos con más detalle vuestras ideas sobre el bien y el mal, sobre la moralidad del ser, y examinaremos cómo vuestras ideas se reflejan en vuestra vida.

Fin del capítulo.


El siguiente comentario es para la mujer cuya carta tenéis ahí:

Nadie sabe con seguridad conscientemente cuál será su último día en esta vida en particular que llamamos la actual. La vida, con su nacimiento y su muerte, es el marco en el que el alma se expresa en la carne. Entre el nacimiento y la muerte tiene lugar la experiencia terrenal que percibís que ocurre en un período dado de tiempo, a lo largo de varias estaciones, y que implica percepciones únicas dentro del espacio, donde os encontráis con otros seres humanos que, en una u otra medida, comparten los sucesos provocados por la intersección del ser en el tiempo y el espacio.

El nacimiento y la muerte tienen la función de intensificar y centrar vuestra atención. Corporalmente, la vida os parece más preciada debido a la existencia de la muerte. Es más fácil para vosotros no tener una idea consciente del momento en que pueda suceder la muerte. "Inconscientemente", claro está, todo hombre y mujer lo sabe, y aun así oculta el conocimiento.

El conocimiento se esconde normalmente por muchas razones, pero el hecho de la muerte, la muerte personal, nunca se olvida. Y sin duda sería imposible el pleno disfrute de la vida "ahora", dentro del "marco" de la realidad terrenal, sin el conocimiento de la muerte.

Se te ha dado la oportunidad de estudiar la vida y de experimentarla más plenamente de lo que jamás has hecho antes en esta existencia. Su intensidad y brillantez, sus contrastes y similitudes, sus alegrías y penas, están aquí para que las percibas, y el veredicto de los médicos te ha abierto los ojos.

Ahora bien, si aprecias y entiendes esa intensificación, y aceptas incondicionalmente la experiencia de la vida y el vivir, puede haber en tu vida otro nacimiento en el que el veredicto médico no tiene ningún sentido. Espiritualmente, la sentencia de muerte que te han dictado es otra oportunidad en la vida, si eres capaz de aceptar libremente la vida con todas sus condiciones y de sentirla en todas sus dimensiones, ya que esto rejuvenecerá tu ser espiritual y físico.

La experiencia que relataste fue significativa en más de un sentido, y naturalmente pretendía tranquilizarte con antelación por los sucesos que sabías que te iban a ocurrir. Su finalidad era comunicarte emocional y espiritualmente el gran significado que entraña cada persona, mostrarte la encantadora brillantez que hay en cada ser humano, y hacerte saber que la integridad del ser y el alma está más allá de la posibilidad de aniquilación, ya que tú mismo continuarás existiendo independientemente del sendero que decidas tomar: morir de aquí a dos años, o vivir físicamente muchos más. En otras palabras, continuarás existiendo y sintiéndote "realizada" dentro de ese amor que percibiste.

Antes sentías inconscientemente que ibas a la deriva y que la vida entrañaba poco sentido. Por debajo de la superficie de los acontecimientos no estabas satisfecha, y sentías que poseías una gran valentía y capacidades que nunca habías tenido siquiera ocasión de utilizar; no había habido episodios «heroicos» que te incitaran a comprender mejor la realidad, ni impulsos reales que te animaran o llenaran de emoción tus días. Inconscientemente, por tanto, elegiste una situación en la que se precipitó una crisis, lo que despertó todos los más nobles elementos del corazón y del alma, de modo que debieran luchar para comprender, para percibir, para triunfar. Y así será, de la mejor forma para ti, y aprenderás más y te sentirás más "plena" de lo que te sentirías si no se hubieran dado esas condiciones.

Esto no significa que no hubiera habido otras formas de hacerlo, que podrías haber elegido. Elegiste ese conjunto de condiciones porque en existencias pasadas tuviste tanto miedo de la muerte que trataste de ocultarte ese conocimiento, y esta vez lo colocaste en el foco de tu atención.

En el tejido completo de tu existencia, esta vida es uña parte brillante, eternamente única y preciosa, pero es sólo una parte de la cual surges con alegría y comprensión, tanto si mueres mañana como de aquí a unos años. La elección de la vida y la muerte es siempre tuya.

La vida y la muerte no son más que dos caras de tu existencia eterna y siempre cambiante. Siente y aprecia la dicha de tu propio ser. Muchos llegan a los noventa años sin haber apreciado en esa medida la belleza de su ser. Viviste antes, y vivirás de nuevo, y tu nueva vida emana de la vieja, y crece en ella y está contenida en ella como la semilla mora dentro de una flor.

Todos somos viajeros, sea cual sea nuestra posición, y, como es común entre viajeros, te saludo. Fin de la respuesta.



SESIÓN 646, 7 DE MARZO DE 1973 22.28 MIÉRCOLES
Extracto de Habla Seth III
A través de Jane Roberts

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