Aspectos de la personalidad multidimensional... II

Seth


SESIÓN 589, 4 DE AGOSTO DE 1971 21.04 MIÉRCOLES

(Esa noche, para variar, no se nos hizo tarde para empezar la sesión. Le dije a Jane que esperaba que Seth hablase sobre el sueño que ella había tenido la noche anterior. Nos implicaba a nosotros dos y era muy optimista; yo estaba seguro de que se refería simbólicamente a nuestro trabajo. En efecto, Seth analizó el sueño al final de la sesión, así que ese material se ha suprimido del dictado de su libro.) (Al acercarse las nueve de la noche, Jane empezó a tener su comportamiento típico. Se puso a esperar, tranquilamente sentada, mientras echaba miradas de reojo con los ojos bajos; parecía estar alerta a la espera de alguna señal subjetiva. Luego me dijo que Seth estaba «por los alrededores», y que la sesión iba a comenzar enseguida. Cuando se quitó las gafas y las puso en la me-sita ante ella, ya estaba en trance. Su ritmo era bastante lento al principio.) Bien, continuamos.

Hay tipos de conciencia que no pueden descifrarse en términos físicos. La «personalidad» que ha originado los párrafos que acabáis de leer es una de ellas. Como se ha dicho, existe el mismo tipo de conexión entre esa personalidad y yo que la que existe entre Ruburt y yo. Pero, hablando en vuestros términos, Seth Dos está mucho más apartado de mi realidad de lo que yo estoy de la de Ruburt. Podéis pensar que Seth Dos es una parte futura de mí, si así os parece, pero en realidad es algo mucho más complejo. Estoy utilizando aquí palabras simples, para intentar que estos conceptos sean más claros. Ruburt se comunica conmigo en estado de trance. Yo me comunico con Seth Dos en un estado en cierta manera similar a un trance. Estamos relacionados de una manera bastante difícil de explicar, unidos en las redes de la conciencia. Mi realidad incluye, por tanto, no sólo las identidades de las reencarnaciones, sino también otras Gestalts del ser que no necesariamente tienen conexiones físicas.

Lo mismo sucede con cada uno de los lectores de este libro. El alma, por consiguiente, no tiene límites. No es un sistema espiritual o físico cerrado. He tratado de mostraros que el alma no es algo que está separado y aparte de vosotros. No está más separado de vosotros de lo que lo está Dios (con mayúscula). No hay necesidad de crear un dios separado que exista fuera de vuestro universo y divorciarse de él, ni tampoco hay necesidad de pensar en el alma como una especie de entidad distante.

Dios, o Todo Lo Que Es, es íntimamente una parte vuestra. «Su» energía forma vuestra identidad, de igual manera que vuestra alma es una parte vuestra. (21.18.) Las personalidades de mis propias reencarnaciones, mis yoes probables e incluso Seth Dos existen ahora dentro de mí, al igual que yo existo dentro de ellos. Hablando en vuestros términos, Seth Dos está más avanzado. Según vuestros conceptos, él es más extraño, pues no puede relacionarse con vuestra existencia física tan bien como puedo hacerlo yo gracias a mi experiencia en ella. Pero, a pesar de todo, mi experiencia enriquece la de Seth Dos y sus experiencias me enriquecen a mí, hasta el punto de que yo soy capaz de percibirlas y traducirlas para mi propio uso.

De igual manera, la personalidad de Ruburt se expande por medio de su relación conmigo, y yo también saco provecho de la experiencia, pues incluso el mejor de los maestros aprende de cada dimensión de actividad. En términos más amplios, mi alma incluye las personalidades de mis reencarnaciones, a Seth Dos y a mis yoes probables. Yo soy tan consciente de mis yoes probables, dicho sea de paso, como lo soy de mis existencias en las reencarnaciones. Lo que sucede es que vuestro concepto del alma es, sencillamente, bastante limitado. No estoy hablando de grupos de almas, aunque esa interpretación también puede hacerse. Cada «parte» del alma contiene su totalidad, un concepto que sin duda os va a sorprender. A medida que os volváis más conscientes de vuestra propia realidad subjetiva, consecuentemente os familiarizaréis con partes más extensas de vuestra propia alma. Cuando creéis que el alma es un sistema cerrado, la percibís como tal, y cerráis para vosotros el conocimiento de su enorme creatividad y de sus más amplias características.

(21.27.) Seth Dos representa aquello en lo que yo me voy a convertir, hasta cierto punto y hablando en vuestros términos; sin embargo, cuando yo me convierta en lo que él es, él será algo diferente. En los mismos términos y sólo en ellos, Ruburt puede convertirse en lo que yo soy, y para entonces yo seré completamente distinto. Todos vosotros estáis implicados en el mismo tipo de relaciones, seáis o no conscientes de ello. Aunque os parece que las existencias de vuestras reencarnaciones abarcan acontecimientos pasados y futuros, son existencias adyacentes o paralelas a vuestra conciencia y vida presente.

Existen otros aspectos de vuestra realidad superior, hablando relativamente, que están alrededor de ellos. (Jane estaba hablando como Seth de manera muy concentrada; tenía los ojos muy abiertos y oscuros. Hizo una serie de gestos circulares en el aire.) Las repuestas sobre la naturaleza de la realidad, el conocimiento íntimo de Todo Lo Que Es que todos vosotros buscáis, están en vuestra experiencia actual. No podréis encontrarlas fuera de vosotros; sólo las hallaréis por medio de un viaje hacia vuestro interior, a través de vosotros y a través del mundo que conocéis. Concedednos un momento.

(Pausa de un minuto con los ojos cerrados. (21.32.) Una vez fui una madre con doce hijos. Era ignorante desde el punto de vista de la educación, estaba lejos de ser hermosa, especialmente en los años tardíos, y tenía un temperamento salvaje y una voz estridente. Esto sucedía en los alrededores de Jerusalén en el siglo seis. Los niños tenían muchos padres distintos, y yo hacía lo que podía para cubrir sus necesidades. Mi nombre era Marshaba. Vivíamos donde podíamos, durmiendo en los portales y, al final, todos tuvimos que mendigar. Sin embargo, en esa existencia la vida física tenía un contraste, una agudeza mucho mayor que ninguna que he conocido.

Un mendrugo de pan me parecía mucho más delicioso de lo que en vidas anteriores me habría parecido un trozo de bizcocho, por muy bien escarchado que estuviera. Cuando mis hijos se reían, yo me sentía inundada de alegría y, a pesar de nuestras privaciones, cada mañana era una sorpresa y un triunfo por no haber muerto durante la noche, por no haber sucumbido de inanición. Yo escogí esa vida deliberadamente, al igual que todos vosotros escogéis las vuestras, y lo hice porque mis vidas anteriores me habían dejado lleno de hastío.

Había estado entre cojines, y ya no podía enfocar con claridad las delicias físicas verdaderamente espectaculares y las experiencias que puede darnos la tierra. A pesar de que les chillaba a mis hijos y gritaba a veces de rabia contra los elementos, yo estaba imbuida de la magnificencia de la existencia, y aprendí mucho más sobre la verdadera espiritualidad de lo que nunca logré como monje. Con esto no quiero decir que la pobreza lleve a la verdad, o que el sufrimiento sea bueno para el alma.

Muchos de los que compartieron esas circunstancias conmigo aprendieron muy poco. Esto significa que cada uno de vosotros escoge las condiciones de vida que tiene siguiendo su propio propósito, sabiendo de antemano dónde residen su debilidad y su fuerza. (Pausa.) En la Gestalt de mi personalidad y luego más tarde -hablando en vuestros términos- cuando tuve vidas más enriquecedoras, aquella mujer estaba viva dentro de mí, así como el niño está vivo dentro del adulto, y llena de gratitud al comparar sus circunstancias presentes a sus existencias anteriores.

Ella me impelía a hacer mejor uso de mis ventajas. Así pasa con vosotros: en gran medida vuestras distintas existencias en las reencarnaciones ocurren simultáneamente. Volviendo a usar la analogía de la vida adulta, es como si el niño interno formara parte de vuestra propia memoria y experiencia, y sin embargo él ya os ha dejado, se ha apartado de vosotros, ya que vosotros sois sólo el adulto en el que «se transformó» ese niño. De igual manera, las personas que he sido han tomado su propio camino, y a pesar de ello yo formo parte de ellas y ellas forman parte de mí. Yo estoy vivo dentro de la memoria de Seth Dos, como un ser del cual él brotó. No obstante, el ser que yo soy ahora no es el ser del que él brotó. Son sólo vuestros conceptos rígidos del tiempo y de la conciencia los que hacen que estas declaraciones os parezcan extrañas; ya que, repito, en un contexto más amplio, yo puedo recordar a Seth Dos. Así pues, todas estas conexiones están abiertas, y todos los acontecimientos psicológicos afectan a todos los demás. Podéis tomar vuestro descanso.

(Dirigiéndose a mí en voz más alta:) Si hay algo que no entiendas claramente, házmelo saber, porque, si tú no lo entiendes, tampoco lo hará el lector. (—Bien. —21.55. Jane no había tenido imágenes de la mujer de la que Seth había hablado. Recordaba cómo, en las primeras sesiones, Seth había dicho que había un mínimo de tres reencarnaciones para casi todas las entidades... y lo conmocionada que se había sentido más tarde cuando comprendió que Seth había vivido muchas vidas. Ahora piensa que el concepto de simultaneidad de las reencarnaciones es bastante aceptable; esto encaja en su temperamento emocional e intelectual.

Cuando comenzaron las sesiones, Jane estaba especialmente preocupada por lo que ella llamaba «los conceptos populares trillados sobre la reencarnación» y cómo estaban entremezclados con los conceptos del bien y del mal, el castigo, etc.) («Estoy completamente de acuerdo con la declaración de Seth de que la reencarnación es mucho más un mito que un hecho», comentó en este momento refiriéndose a una sesión de la clase de percepción extrasensorial. En esa sesión del 4 de mayo de 1971, Seth dijo: «Así que lo que vosotros entendéis como reencarnación, y el concepto del tiempo que implica, es realmente un cuento muy simplista [...]. La reencarnación, a su manera, es también una parábola. Os resulta difícil comprender que vivís en distintas realidades, y en distintos siglos, al mismo tiempo.»

22.22. Continuamos con un ritmo lento.) Todas las existencias y todas las conciencias están entretejidas, pero vuestra idea de que el alma es algo distinto, separado y, por tanto, cerrado os conduce a creer en un dios separado, una personalidad que parece estar separada de la creación.

Todo Lo Que Es es parte de la creación y, a la vez, más de lo que es la creación. Hay Gestalts del ser que son imposibles de describir, cuya conciencia incluye el conocimiento y la experiencia de lo que podría pareceros un vasto número de otras realidades.

En los términos que empleo en provecho vuestro, su presente podría incluir, por ejemplo, la vida y muerte de vuestro planeta en un solo momento de su «tiempo». La existencia de Seth Dos está en los márgenes exteriores de una de esas galaxias de conciencia. (Pausa a las 22.30.) Cuando Seth Dos habla, Ruburt, en principio, es consciente de lo que sigue: su conciencia tira con fuerza hacia arriba y sigue una senda psíquica interna, una especie de embudo de energía, hasta que, simplemente, no puede ir más lejos. A él le parece que su conciencia abandona su cuerpo a través de una pirámide invisible cuyo vértice superior está abierto y se extiende hacia arriba, muy lejos en el espacio. En este punto le parece hacer contacto con unos símbolos impersonales cuyo mensaje se traduce, de alguna manera, en palabras. Ese punto representa realmente una urdimbre de dimensiones, un lugar que está entre sistemas, que tiene mucho más que ver con la energía y con la realidad psicológica que con el espacio, pues el espacio no significa nada.

En esas ocasiones, yo estoy casi siempre presente como traductor, pues mi conocimiento de ambas realidades es necesario para la comunicación. (Larga pausa.) Seth Dos está familiarizado con un conjunto completamente diferente de símbolos y significados, así que, en este caso, se están transmitiendo dos traducciones: la que hago yo y la que hace Ruburt. Gracias a esto se imparten ciertos conceptos que no podrían impartirse de otra manera. Estas mezclas de realidades y de experiencias, estos mensajes que van de un sistema a otro, ocurren continuamente de muchas maneras, y surgen en vuestro mundo con uno u otro disfraz, como distintas clases de inspiración.

En otras palabras, se os está ayudando. Sin embargo, vosotros también estáis usando vuestras propias capacidades, ya que vuestras características propias determinan en gran manera la cantidad de ayuda que recibís. El simbolismo que Ruburt percibe cuando habla Seth Dos funciona bien, pero lo que está dentro está también afuera, y la conciencia viaja tan lejos en su interior como le parece a él que viaja hacia el exterior. Este tipo de contactos están disponibles para todos los individuos. Todo Lo Que Es habla a todas Sus partes, no con sonidos, trompetas y fanfarrias desde el exterior, sino comunicando Sus mensajes por medio de la materia del alma de cada conciencia. Bien. Si queréis recibir algo sobre el sueño, sugiero que terminemos el dictado por esta noche. Podéis hacer un descanso o comenzamos con la explicación, como prefiráis. (-Podrías comenzar con ella.) Concedednos un momento. (Pausa.) (Seth transmitió entonces dos páginas excelentes que explicaban el sueño de Jane. La sesión terminó a las 23.05.)


Extracto de Habla Seth II
La eterna validez del alma a través de Jane Roberts

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