Las relaciones 2. Matrimonio y divorcio, familia, sexualidad

Emmanuel


- ¿Qué puedo hacer con mi matrimonio que va de mal en peor?

Déjalo que vaya a peor.

Matrimonio es sinónimo de relación y cuando una relación ya no sirve; eso sí, siempre y cuando previamente hayas rascado el fondo de la olla hasta encontrar el significado, la lección que pueda darte, hasta encontrar la esencia del por qué de vuestro encuentro...,
si todo ello no te ha proporcionado la razón que andabas buscando, ¿qué más puedes hacer?.

Si no se da un verdadero enlace, poco importa el modo en que acabes con él.

¿Acaso no puedes decirle adiós a esa alma y que se quede con tu cariño y tus bendiciones para que la próxima vez que la encuentres haya más compatibilidad, más compasión y más comprensión?

¡Porque volveréis a encontraros!

Hasta que, en definitiva alcanzaréis la Unicidad, no hay ni una sola persona de las que conozcáis en vuestra vida, a la que no volváis a ver.

Meditadlo.


- ¿Cómo puedo saber cuándo ha llegado el momento de cortar una relación dolorosa?

Cuando ya no podáis con más dolor.

Si el hecho de que otra persona encuentre una vía en el camino que debe seguir distinta te hace sentir disminuido, es que no has encontrado tu propia dimensión.

Sólo has encontrado una identificación con otro.

En torno al matrimonio abierto:

Cada uno debe elegir cómo desea la experiencia de su vida.

A mi juicio, hablar de "matrimonio" y "abierto" supone una contradicción.

El significado del matrimonio, según yo lo concibo, es que se trata de la unión de dos personas de forma íntegra y comprometida, para honrar al Dios que habita dentro de cada uno y fomentar el mayor crecimiento posible.

No logro imaginar cómo un matrimonio abierto puede contribuir a ello.

Dispersa el punto de mira que corresponde a cada uno.

No, no es que sea puritano.

Si se tiene la tendencia a liarse con otras personas al margen del matrimonio, en mi opinión, es cosa de cada uno.

Pero ¡mucho cuidado!

Porque estáis disipando un gran tesoro.

Y cuando lo disipáis, no sólo dais menos, sino que también recibís menos.

¡Nunca se recibe una pizca menos de lo que se da!

En último término, lo que hacéis es negaros la abundancia que andáis buscando, en varios lugares distintos en vez de construirla en uno solo.

Ahora bien, si un matrimonio no es compatible, para empezar no sé qué es lo que hacéis allí.

Si habéis conseguido una unión y veis que vuestro crecimiento os lleva en distintas direcciones, muy bien

¡bravo para los dos cónyuges!

¡Benditos seáis y alegraos; buscad ambientes más compatibles!

Pero cuando se da un compromiso y el compromiso desea seguir siendo lo que es, no entiendo por qué esto no basta.

- Nuestro matrimonio parece estancado y aburrido aunque seguimos queriéndonos.

¿Qué podemos hacer?

El primer paso consiste en reconocerlo. Daros cuenta de que vuestra relación ha ido disminuyendo pero aún queda amor.

Cuando ese amor es aceptado de veras, encontraréis una senda para despegaros.

El amor no es algo de lo que pueda hablarse sin honrarlo.

El amor es la realidad más honda que existe en el universo.

No se dice así como así: "Bueno, ahí está el amor", y se sigue los mismos modelos destructivos.

En primer lugar debéis colocar en el altar de vuestra relación los rescoldos de vuestro amor.

Hallaréis así el medio de reavivar la llama de nuevo a fuerza de métodos terapéuticos, de oraciones, de actividades físicas, por todos los medios posibles según vuestro mundo humano.

Pero ante todo, ¡mediante el amor!

Tened cuidado, queridos míos, a la hora de decir:

"¡Por supuesto que te quiero!"

Estad seguros de saber lo que quereís decir pues en ocaciones se dice "te quiero" a modo de defensa o para esconder la propia falta de amor.

Se puede hablar de amor para no experimentarlo.

Así como el amor es la fuerza más poderosa del universo, también es la más aterradora, hasta que se entra de lleno en él.

Ello suele ocurrir justo en el punto final de la última vida.

No os dejéis seducir por el aburrimiento.

No os penséis que es tan inocuo como creás.


- ¿Qué relación hay entre sexualidad y espiritualidad?

A menudo se siente el amor como sexualidad.

Vuestro cuerpo es un instrumento con el que experimentar.

Cuando experimentáis el amor, lo experimentáis con todo vuestro ser físico.

Nada hay en vuestro interior, queridas almas, que no tenga por objeto expresar el amor.

La sexualidad es una puerta maravillosa para entrar en la Unicidad.

Se trata de la disponibilidad a ver y a ser visto, a compartir en la mayor medida posible a través de todas y cada una de las partes que componen vuestra amada persona, con objeto de ser conocida y mimada.

El compromiso humano comporta la necesidad de honrar la realidad de la unión sexual.

Quizá sea el medio más directo de lograr la unificación, cuando se experimenta a todos los niveles, no sólo en el físico, por supuesto, pero tampoco sólo en el espiritual.

Tened mucho cuidado con esto, pues sois todo y existís a todos los niveles.

La sexualidad es un acceso biológico a la verdad.


- ¿Qué papel desempeña la homosexualidad en las relaciones humanas?

Uno necesario.

Es un medio de amar.

Es un medio de alcanzar la Unicidad.

Un medio de camuflar el miedo.

En resumen, se trata de una vía.

Resulta difícil aceptar la unificación porque vivís en un mundo que incita a vivir el engaño de la discriminación.

Las cosas, sin embargo, tienden a alinearse cada vez más cerca unas de otras.

Muchos son los que están aprendiendo a aceptar su naturaleza andrógina.

Unos la expresan a través de la homosexualidad, lo cual, no obstante, supone una exageración, debida a la necesidad de aceptar la estructura sexual del mundo físico.

Pese a todo, a la larga es una convención aceptada en vuestra civilización.

En último término todos somos andróginos.



Extracto de El libro de Emmanuel
Transmitido por Pat Rodegast

225 lecturas

Comentario de lectores

Ninguno para este artículo